LA
INTERVENCIÓN EN COMUNICACIÓN Y LENGUAJE
EN
ALUMNOS CON SÍNDROME X-FRÁGIL
INTRODUCCIÓN
Los problemas
senso-integrativos y los déficits cognitivos y de atención causan un impacto
significativo en el desarrollo del habla/lenguaje y en el aprendizaje.
Antes de empezar la
terapia, deben conocerse bien cuáles son las áreas en las que el niño tiene mas
dificultades o destrezas, y así poder planificar la misma.Los objetivos de la
terapia del lenguaje de cada niño deben estar determinados por las
habilidades y dificultades o limitaciones en una variedad de áreas. Las características del habla en el síndrome X-frágil
(SXF) son:
-
Problemas con las sensaciones orales: morder
la propia mano o cualquier otro objeto, babeo, defensa táctil, problemas con la
alimentación, etc.
-
Problemas con la función oral motora: bajo
tono muscular, dispraxia. Problemas con la inteligibilidad: articulación,
dispraxia, emisión rápida y desigual, problemas con el ritmo, voz.
-
Problemas con el procesamiento auditivo.
-
Buen nivel de
vocabulario.
-
Retraso en el desarrollo sintáctico.
-
Pobre organización
y secuenciación.
-
Perseveraciones.
-
Excesivas
verbalizaciones.
-
Ecolalia.
-
Pobres habilidades
conversacionales (mantenimiento de tema, tangencial, contacto visual, posición
del cuerpo y gestos).
La terapia del
lenguaje debe considerar una serie de factores que incluyen la modificación del
medio ambiente, y el tratamiento del alto nivel de ansiedad que denotan los
niños cuando tienen que adaptarse a cambios en el ambiente, transiciones al
interactuar y acceder a nueva información. También es preciso actuar ante la hiperactividad y la
sobre-estimulación, ya que son conductas que interfieren mucho en el
tratamiento.
Muchos individuos presentan problemas en sus habilidades orales, tanto
sensoriales como motoras. Es notorio el déficit de integración
sensorial que afecta al funcionamiento de la zona oral -tanto para comer como
para hablar-, ya que estas carencias incluyen una deficiente retroalimentación
sensorial en la boca, bajo tono muscular, defensa táctil y dispraxia.
DIFICULTADES
SENSORIALES
Éstas dan como
resultado, por un lado, que el niño esté constantemente mordiéndose la mano y
mordiendo algún objeto, o que cuando está en la escuela tiende a chuparse la
bata y, por otro, que tenga defensa táctil o rechazo a que lo toquen o quieran
tocar.
Este tipo de
conductas se observan, generalmente, cuando debe enfrentarse a situaciones que
vive como estresantes o estimulantes, tanto positivas como negativas. Muchas
situaciones que cualquiera percibe como normales, para el niño con SXF pueden
ser estresantes: un cambio de rutina, solicitud de respuesta directa a una
pregunta, contactos visuales, etc.; todos ellos pueden provocarle ansiedad. La
tendencia a morderse las manos o chupar objetos observados en el SXF parece
estar relacionada con la necesidad de entrada sensorial (Hagerman, Cronister
1991). Otra conducta relacionada con el déficit sensorial es la defensa táctil.
TRATAMIENTO
Los objetivos que se marquen para la terapia deben estar encaminados a :
-
Conseguir que mejore el control oral motor,
tanto para comer como para hablar.
-
Mejorar la inteligibilidad del habla
(articulación, voz, fluidez, velocidad, planeamiento motor), de manera que
pueda ser entendido por sus padres, profesores e iguales.
-
Aumentar y mejorar el vocabulario adecuado a
su edad para que comprenda las instrucciones y responda más
apropiadamente.
-
Enseñarle a
interiorizar las objetivos de la información auditiva para que comprenda
instrucciones, siga órdenes y aumentan sus habilidades en lectura y
matemáticas.
-
Mejorar el
lenguaje social para que funcione mejor en la escuela, en el hogar y en la
comunidad.
-
Incrementar la
expresión y organización del habla para que se comunique mejor con sus
maestros, compañeros, etc.
-
Mejorar los
objetivos de la interrelación para ayudarle en la capacidad de pensamiento
crítico y en sus habilidades para razonar.
-
Si carece de
lenguaje, mejorar su posibilidad de utilizar un lenguaje alternativo.
A continuación trataré de ofrecer objetivos específicos y estrategias para
el niño en edad pre-escolar y escolar.
Intervención a nivel
senso-motriz oral:
Se debe incorporar
una combinación de estimulación oral y terapia de alimentación para
"normalizar" la respuesta de entrada sensorial y mejorar la función
motora. La estimulación oral debe
estar dirigida a normalizar los movimientos y la funcionalidad de las
estructuras orales que incluyen la mandíbula, mejillas, labios, lengua y
dientes. Es preciso
mejorar el tono muscular y facilitar patrones motores normales.
La terapia de alimentación de los niños con SXF está
dirigida a mejorar la nutrición, las habilidades senso-motoras orales, y las
habilidades del comer y la socialización.
Los objetivos son:
-
Normalizar la sensibilidad a la estimulación táctil en el área oral.
-
Mejorar la postura
mientras se come o se habla.
-
Mejorar el tono muscular para la comida o el
habla.
-
Mejorar los movimientos de lengua, labios y
mandíbula para comer o hablar.
-
Mejorar el babeo.
Medio físico:
Las características
físicas del medio donde se realiza la terapia influyen en las habilidades
motoras y de alimentación. Cuando se realiza un programa de terapia, hay que
considerar el asiento, la posición para la estabilidad postural, el manejo
físico y de movimiento, el uso de los alimentos, la estructura y la
modificación de conducta, y todos estos factores deben ser considerados tanto a
nivel individual como en grupo.
En cuanto al asiento
y posición, dependen de la estabilidad y control del cuello y el tronco, y esto
además depende de un correcto asiento y posición corporal. Hay una variedad de
posiciones que pueden ayudar a mejorar la estabilidad postural del niño con SXF
durante la terapia. Cuando el niño se sienta ante una mesa, debe cuidarse mucho
de que sus pies estén apoyados y que no queden suspendidos en el aire y, si la
silla es demasiado grande, ponerle un taburete para que repose los pies. Un
niño pequeño puede sentarse en las faldas del terapeuta para que tenga mayor
estabilidad y permita al terapeuta un fácil acceso a su musculatura oral.
También se puede sentar al niño hacia atrás, con los antebrazos apoyados en la
espalda de la silla, lo cual proporciona un buen soporte de la parte superior
de su cuerpo y disminuye la flexión (tumbarse sobre la mesa); también se puede
sentar sobre un balón terapéutico o una gran pelota que bote.
Estos niños
presentan una estabilidad postural muy pobre, al igual que un tono muscular
disminuido y una escasa planificación motora, lo que interfiere en sus
habilidades orales, motoras y de alimentación. Por lo tanto, la estimulación
oral motora y los ejercicios de motricidad gruesa y fina contribuyen a mejorar
la estabilidad postural, acrecentando el tono muscular y proporcionando
patrones correctos.
Cuando se
planifiquen actividades, debe empezarse con ejercicios de motricidad gruesa
antes de introducir motricidad fina. Los primeros mejorarán la estabilidad del
tronco y permitirán mayor movilidad de los movimientos finos de la musculatura
oral, necesarios para entre otras, son actividades que comprometen todo el
cuerpo y activan una variedad de músculos que proporcionan entradas
propioceptivas, que sirven para mejorar el tono muscular. La presión con los
brazos sobre las sillas, empujar una pared o mano contra mano, proporcionan un
input propioceptivo a los músculos y las articulaciones de la parte superior
del cuerpo.
Es importante tener
muy presente, cuando se maneja físicamente al niño con SXF, el tipo de toque y
la dirección del movimiento que se apliquen. La presión firme y profunda
proporciona un input proprioceptivo que aumenta el tono muscular. Los toques
leves se usarán cuando se quiera facilitar el movimiento, de manera que el niño
tenga más control, mientras el terapeuta guía dicho movimiento.
No hay que olvidar
que estos niños pueden tener problemas para tolerar los toques leves y, por
tanto, se debe utilizar una presión firme y profunda. Es cuestión de ir observando las respuestas de cada niño,
ya que pueden reaccionar de manera diferente.
Para aumentar el tono muscular y mejorar la movilidad de la lengua, labios
y mejillas, existen una variedad de técnicas de estimulación que se pueden
usar, tales como dar palmaditas, vibración o presión profunda sobre las
estructuras que aumentan el tono; toques profundos sobre las mejillas hacia la
boca, alternados con palmaditas rápidas, pueden mejorar el cierre labial;
igualmente sucede si se palmea y frota el labio inferior. Se le pueden pintar
los labios y hacer marcas sobre el espejo o un papel para que sientan un input
proprioceptivo para el cierre labial. Esto proporciona una
clave visual para la graduación de la apertura labial, y resulta motivador para
el niño. Se puede trabajar el tono y la movilidad cepillando (si lo permite) la
lengua, las encías y los dientes con el cepillo, poniendo un dedo firmemente
sobre la lengua o pasear el dedo desde la parte anterior hasta la posterior de
la lengua. Algunos niños son hipersensibles y al tocarlos pueden sentir asco o
arcadas.
La alimentación:
Como ya se ha
mencionado, los padres informan que estos niños son muy sucios para comer. Las
conductas que presentan pueden ser: arcadas, no querer probar nuevas comidas,
nuevas texturas y jugar con la comida o tragarla sin masticar. Todas estas conductas pueden estar relacionadas con las
dificultades en el procesamiento sensorial.
Hay que valorar las estructuras orales que incluyen la estabilidad de la
mandíbula, la apertura de las encías cuando come, la rotación de las
mandíbulas, la separación durante el movimiento, el cierre labial cuando come o
bebe, la lateralización de la lengua, la elevación, etc.
Un déficit motor que se ve en la mayoría de niños con el SXF es la
dispraxia o dificultad con el movimiento voluntario. Los movimientos que
resultan de un feedback auditivo y visual pueden ayudar a mejorar el control.
Los ejercicios en el espejo pueden ayudar a monitorizar visualmente el cierre
labial, el tamaño, la forma de la apertura labial y la posición de la lengua
dentro y fuera de la boca. Otras actividades positivas pueden ser: las huellas labiales,
hacer un agujero por donde pase la lengua, ejercicios con piruletas, hacer
pompas de jabón, etc. También son útiles los ejercicios con sonidos para
conseguir movimiento de los labios y de la lengua, tales como: gruñir, silbar y
pronunciar las vocales exageradamente, para conseguir la retracción y la
protrusión de los labios, etc.
Asimismo, se pueden
utilizar alimentos para mejorar el movimiento voluntario, el tono muscular y la
movilización y posicionamiento. Cuando se utilicen alimentos para estas
actividades, éstos deberán ser considerados como un medio y no un fin en sí
mismos. Debe explicarse a los niños lo que se trata de conseguir durante la
sesión de trabajo, pero no debe reproducirse durante la hora de la comida.
Estas sesiones se realizan fuera del momento y lugar de comida o merienda, para
que quede clara la distinción.
Para que la lengua
haga una acción de barrido, debe trabajarse la movilidad de la lengua por medio
de una piruleta, o untando algo cremoso en los labios. El movimiento de lengua
puede realizarse poniendo miel en las esquinas de los labios para la
lateralización y elevación. También se puede poner alimento entre las
mejillas y los labios para la lateralidad de la lengua, o movilizando una
piruleta de una mejilla a la otra. Para mejorar la movilización de los labios,
hay que hacer que el niño sople, o absorba liquido con una cañita, etc.
Ambiente sensorial:
Las características sensoriales de la terapia también influyen en las
habilidades orales motoras y de alimentación de los niños con SXF. El niño
recibe la información a través de los sentidos: auditivo, visual, táctil,
gustativo (sabores), olfativo (olores), proprioceptivo y vestibular.
En cuanto a la
terapia del lenguaje, la atención debe estar focalizada en el táctil,
gustativo, olfativo y proprioceptivo, y sus relaciones con la parte oral motora
y la alimentación.
Los objetivos
incluyen la normalización de la respuesta a la entrada sensorial, e influyen
sobre la hiper/hiposensibilidad. Cuando se desarrolla la terapia, hay que
considerar la posibilidad de proporcionar una variedad de oportunidades
sensoriales usando comidas, utensilios y equipamiento. Los padres siempre insisten en lo mal que comen estos
pequeños y que no se atreven a comer ciertos alimentos que, por su textura u
olor, para ellos son desconocidos. Por eso, debe dárseles la oportunidad de
experimentar con nuevos alimentos a la hora de la merienda, lo que funciona muy
bien cuando otros compañeros suyos están comiendo. Esto
proporcionará también la oportunidad de saborear nuevos alimentos.
Algunos de ellos
pueden prepararse y servirse en una variedad de combinaciones sensoriales, ya
que permiten hacer cambios graduales en los niños que se resisten a comer lo
que no han probado antes. Los alimentos deben escogerse teniendo en cuenta los sabores y los olores,
que deben ir en aumento, desde los intermedios hasta los más fuertes. Un
alimento debe tener un sabor medianamente suave y otro más fuerte. Otros pueden ser los dulces y las tartas de frutas, los
melones y los pomelos, diferentes sabores de gomas de mascar y bebidas tales
como zumos de manzana, etc.
Entre los que tienen una variedad de texturas, deben seleccionarse los
flanes y pudings dentro de los alimentos cremosos; otros deben ser grumosos,
como el arroz o el queso; firmes y elásticos como la carne y las verduras,
(cortadas y hervidas); crujientes, como las patatas fritas; comida pegajosa,
como la miel, etc. Se podrá observar que las comidas que son pegajosas o
elásticas, son rechazadas por estos niños. El masticar
proporciona input proprioceptivo a la mandíbula, lo cual sirve para incrementar
el tono muscular y despertar sensaciones.
La comida compuesta
por variadas texturas es buena para los niños con déficits sensoriales. Las
combinaciones cremosas y crujientes, tales como verduras con alguna salsa, son
muy buenas. Los alimentos que combinan líquidos con sólidos o los que producen
mucha jugosidad al masticar, requieren que el niño absorba mientras mastica. Por ejemplo, cereales con leche, sopa de verduras, gajos
de naranja. etc. Puede que los niños rehúsen usar cubiertos porque éstos
suponen una textura más. En ese caso, hay que probar con cucharas de distintos
tamaños o tenedores cargados de alimentos que les gusten, etc. Lo
que se tiene que conseguir es que, poco a poco, el niño se vaya acostumbrando a
nuevos sabores y texturas, lo que resulta difícil pero no imposible.
TRATAMIENTO PARA
MEJORAR LA INTELIGIBILIDAD DEL HABLA
Los niños con el SXF
tienen una pobre inteligibilidad del habla, que incluye errores fonológicos,
dispraxia, dificultades en la prosodia y una cualidad de voz muy especial.
Los objetivos de la terapia incluyen:
-
Mejorar el planeamiento motor para el habla.
-
Mejorar la producción de las palabras
complejas, motora o fonéticamente.
-
Mejorar el uso del lenguaje.
-
Mejorar la emisión de sonidos aislados,
sílabas, palabras, frases, etc.
Los problemas de los niños con el SXF, en cuanto al lenguaje, se
caracterizan por la dificultad en ordenar y secuenciar los sonidos. Tienen
mayor dificultad para la producción de sonidos en unlenguaje conectado que en
palabras aisladas. También les resulta difícil la emisión de palabras
multisilábicas.
Las técnicas de tratamiento deben estar encaminadas a utilizar ayudas
visuales para que el niño pueda enfatizar los movimientos articulatorios de
secuenciación en palabras multisilábicas o en frases estructuradas. Utilizar
música y movimiento también puede ser útil para mejorar la inteligibilidad. Se
deben escoger canciones con un ritmo muy simple y luego ayudarse con
movimientos motores gruesos y una serie de sonidos. Estas combinaciones de
sonidos deben adquirir un significado utilizando palabras multisilábicas o
frases cortas.
Estos niños también
presentan un tipo de lenguaje que se caracteriza por unos patrones especiales
de entonación y rapidez, que reducen la inteligibilidad. Cuando el niño está
sereno mejora la emisión del lenguaje. Utilizando el input sensorial a través
del tacto, propriocepción y el sistema vestibular, se le ayudará a tranquilizarse,
dando lugar a que mejore la velocidad y las repeticiones de sonidos y
palabras.
La sesión debe
iniciarse con actividades relajantes, basadas en las necesidades sensoriales
del niño y actividades que pueden ir realizándose a lo largo de la sesión, de
acuerdo con lo que necesite el niño. El input proprioceptivo debe ser tenido en
cuenta durante la sesión; esto incluye la silla, los masajes, el empujar o
tirar de objetos pesados, compresión de las articulaciones, presión firme de
las mejillas, frente, barbilla, hombros y cabeza. El input vestibular, que es
suave, constante y regular, ayudará al niño a calmarse y organizarse.
Procesamiento
auditivo, lenguaje expresivo
Los niños con el SXF
presentan problemas de lenguaje, que van desde un retraso moderado en el
lenguaje receptivo y expresivo, hasta un severo retraso. Las dificultades a
nivel receptivo pueden ser: pobre atención auditiva, escasa memoria y
dificultades de comprensión semántica y sintáctica; la hiperactividad y la
impulsividad pueden interferir en la atención. Las dificultades de expresión pueden ser las excesivas
verbalizaciones, dificultades en la secuenciación y organización, perseveración
en palabras y frases, y la ecolalia. Cuando se desarrollen estrategias en este
aspecto, se deben tener en cuenta las necesidades sensoriales del niño.
Los objetivos para la comprensión de la información, incluyen:
-
Incrementar los períodos de atención del lenguaje/habla.
-
Mejorar la
comprensión de palabra, frases, párrafos, pequeñas historias, etc.
-
Mejorar la
comprensión en la conversación.
-
Seguir órdenes
rutinarias.
-
Seguir nuevas
órdenes.
-
Mejorar la
comprensión de preguntas: si/no, qué, quién, dónde, cuál, por qué y para qué.
Los objetivos para la organización del lenguaje, incluyen:
-
Explicar eventos (personales, experimentales,
dibujos, presente inmediato, pasado, futuro), usando vocabulario preciso,
detalles exactos y secuencia lógica del evento.
-
Reducir los
cambios de tópicos que ocurren, los circunloquios, las excesivas repeticiones,
etc.
-
Inhibir las verbalizaciones
inapropiadas.
-
Mejorar la
comprensión y expresiones a nivel de categorías.
-
Mejorar la
comprensión y expresión de sinónimos, opuestos, asociaciones, analogías,
inferencias, relaciones causa/ efecto y lenguaje figurado.
Es muy importante tener en cuenta que los niños con SXF se muestran
desorganizados y reaccionan negativamente ante los cambios de ambiente. Se
alteran y las habilidades del habla disminuyen durante las transiciones o
cuando ocurren hechos impredecibles para ellos, demostrando más dificultad en
el procesamiento de la información y en su expresión verbal.
Un ambiente muy estructurado en el que el niño sabe lo que va a suceder o
lo que se espera de él, es primordial. Es fundamental que
el niño sepa, mediante un horario, qué día y a qué hora se realiza la terapia,
tanto de lenguaje o cualquier actividad que se deba hacer, así como prepararlo
si habrá acontecimientos variables, tanto dentro como fuera de la escuela.
Las claves visuales
son de vital importancia para explicar cualquier acontecimiento o evento, tales
como pueden ser, el aprendizaje de alguna tarea nueva, el trabajo con una
persona diferente o un cambio de lugar.
De igual manera, el
niño con el SXF es con frecuencia hipersensible al ambiente que lo rodea
y tiene dificultades para manejar las distracciones auditivas y visuales. El
input sensorial puede distraerlo e interferir en su producción verbal. Las conductas resultantes de la sobrecarga sensorial
pueden influir en que el niño se muestre agitado, hiperactivo o impulsivo.
Cuando se planifiquen las actividades terapéuticas para estos niños, se
deben tener muy en cuenta las distracciones auditivas que pueden aparecer en el
ambiente donde se trabaja. Las sesiones deben realizarse en un
área con mínimo ruido y distracciones, y nunca cerca de una ventana o en áreas
de mucho tráfico.
Estos niños pueden
mostrarse sobreestimulados por sus propias verbalizaciones y, si se da esta
situación, es preciso tener en cuenta que las actividades relajantes pueden ser
beneficiosas.
La información
auditiva deberá presentarse de una manera calmada, con pausas entre frases u
oraciones, especialmente cuando se dan instrucciones. La entrada sensorial debe
ser una herramienta para el niño. También se puede utilizar música para crear
un ambiente apropiado. Se ha estudiado en profundidad el tema, y se sabe que la
música ejerce un efecto de calma y de menor distracción durante el tratamiento.
Si se la sintoniza a bajo volumen, puede enmascarar las continuas
distracciones. La música, asimismo, se puede utilizar para subrayar conceptos
nuevos o vocabulario.
También las distracciones visuales se deben tomar en cuenta a la hora de
planificar las sesiones. La luz de la habitación debe ser mediana y, a ser
posible, halógena. Los pósters, carteles u otro material de pared deben
estar limitados. Para acotar una pequeña área de trabajo para
el niño, se puede utilizar una separación. El terapeuta se puede sentar junto
al niño o detrás del mismo, en lugar de frente a frente, tratando de evitar las
distracciones que éste pueda tener cerca. Se puede trabajar con colores,
especialmente cuando se desea focalizar al niño hacia una información
específica.
Ayudas visuales
Las señales son una
parte vital en la enseñanza del niño con SXF. Por medio de ellas se ayuda al niño
a iniciar una respuesta. Las señales incluyen claves verbales, visuales, gestuales, motoras o de
asistencia física. A medida que el niño mejora sus habilidades, éstas irán
desapareciendo u orientándose a claves más estructuradas.
Ya sabemos que estos niños responden mejor a las claves visuales, gestuales
y motoras. Unir la clave visual y motora con el modelo
verbal, puede dar como resultado que mejore la comprensión y la expresión. Por
ejemplo, cuando se explica una historia y se quiere enseñar una secuencia, se
puede trabajar con movimiento actuando las etapas de la secuencia con láminas,
para luego conseguir la respuesta verbal. Las claves de signos pueden usarse
para enseñar nuevos conceptos o vocabulario, formas gramaticales, así como para
reforzar las instrucciones. Estas señales pueden ayudar al niño a organizar
expresivamente la frase o a corregir una palabra determinada.
Los niños con SXF
tienden hacia el estilo de aprendizaje simultáneo. Su actuación académica está
afectada por la manera en que le son presentados los estímulos. La información
procesada de una forma gestáltica en lugar de por partes o secuencialmente,
aumenta su efectividad. Si se está trabajando un cuento, por ejemplo, como base
de la comprensión lectora, debe leerse la historia completa antes de hacer las
preguntas correspondientes. El niño puede sentirse ansioso por oír la
conclusión y tener dificultades para procesar las preguntas que interrumpan la
fluidez de la historia.
Cuando realizamos
alguna actividad de tipo experimental, como puede ser preparar un pastel, es
mejor enseñarle el producto terminado antes de decirle que se irá paso a paso,
y el mismo procedimiento debe utilizarse en cualquier otra actividad que
requiera una secuencia o seguir pasos.
Con frecuencia, esto
puede ayudar a fomentar el aprendizaje, incrementar la atención del
lenguaje, comprensión y memoria y mejorar las habilidades expresivas. A través de la observación en la casa y en la escuela se
puede llegar hacia las áreas de interés del niño. Hay pequeños a los que les
interesan los anuncios de la TV; a otros los animales o determinados
personajes, etc. El resultado de esta observación llevará a crear los objetivos
que se relacionen con lo que se desee trabajar, teniendo en cuenta sus
intereses.
Hay que aprovechar también, lo que el niño esté trabajando en la escuela
para incidir sobre esos aprendizajes.
Lenguaje social
Cuando nos comunicamos con propiedad, debemos ser capaces de iniciar,
mantener y terminar una conversación. El lenguaje pragmático es la habilidad de
comprender el uso de las conductas verbales y no verbales para la comunicación.
La conversación
sirve para una serie de funciones. El acto de conversar debe ser firme o sensible, y requiere atención,
clarificación y desacuerdo.
El aprovechamiento del lenguaje social también depende de la habilidad de
comprender y usar las claves no verbales, tales como el contacto visual,
gestos, expresiones faciales y proximidad.
Los niños con SXF muestran deficiencias en las habilidades pragmáticas del
lenguaje a pesar de que están muy interesados en la comunicación. Muestran
dificultades para iniciar una conversación y mantenerla. A nivel de
conversación, estos niños se caracterizan por comentarios tangenciales,
perseveraciones y frases automáticas, además de un pobre contacto visual.
Los objetivos en este aspecto incluyen :
-
Conseguir la comprensión de la focalización de
la atención niño/adulto.
-
Conseguir la atención de una manera apropiada
frente a cada situación.
-
Comprender el uso del contacto visual/facial
como una convención social no verbal.
-
Comprender el uso de distancia, expresión
facial, gestos y posturas.
-
Mejorar las habilidades de conversación,
inhibiendo las vocalizaciones cuando el adulto habla.
-
Iniciar, mantener y terminar una conversación.
-
Uso apropiado del lenguaje/gestos al abordar
rutinas sociales.
-
Uso apropiado del lenguaje/gestos al abordar
un juego interactivo.
-
Hacer preguntas directas e indirectas para la
acción, información, clarificación; permiso, agradecimientos, etc.
La terapia del lenguaje
se focaliza en la interacción entre la conversación y el juego y debe
ocurrir en un ambiente significativo y experimental.
Para los niños con
SXF, aprender y practicar los objetivos propuestos les permite producir
conductas en un contexto significativo, y reducir su necesidad de hacer
generalizaciones, que les resultan muy difíciles.
Es importante
proporcionarle un ambiente natural para facilitar la producción de esta
interacción y reforzar el uso de las normas de conversación. El ambiente deber
ser apropiado, esperando en todo momento los resultados más adecuados.
Las habilidades sociales también se deben realizan en actividades
funcionales en clase, en el comedor, en una tienda, restaurante, etc. Las
actividades se desarrollarán para practicar acciones y reglas. El
niño puede iniciar una conversación para pedir información o acción, en una
tienda para comprar algo, en el comedor preguntando qué hay para comer, etc.;
al preparar una receta, resolviendo los pasos para hacerla, o preparando la
mesa.
Es importante la
observación para desarrollar un programa de acuerdo a los intereses de su medio
natural, sus habilidades y necesidades y para mejorar su conocimiento a nivel
pragmático, semántico, sintáctico y fonético. Debido a la gran capacidad de
imitación de los niños con SXF, debe utilizarse dicha capacidad como
estrategia, dándole la oportunidad de observar buenos modelos en cuanto al
lenguaje social y también a la hora de trabajar habilidades de organización del
lenguaje expresivo.
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