Sue˝o y sue˝os.

Romeo Lucioni

 

Desde dace mÓs de 50 a˝os se estÓn estudiando los sueňos, tratando de dar una explicaci˛n a esta actividad que puede ser considerada como la funci˛n psico-biol˛gica mas importante de la vida del ser humano, ya que ocupa casi el 30% del tiempo cotidiano.

 

En el 1953 ha sido descubierto que el sueňo no depende de falta de actividad cerebral (teorýa pasiva que preveýa una reducci˛n progresiva de las funciones biol˛gicas que necesitan recuperarse), sino que se trata de un verdadero conjunto de funciones especýficas (ej: los sueňos) que dan lugar a una serie de interrogaciones sobre las actividades psýquicas mÓs importantes y/o vitales.

 

Es un misterio comprender por quŔ la naturaleza deja el Hombre en una situaci˛n de peligro durante tantas horas del dýa, considerando que la reducci˛n de la atenci˛n y la pŔrdida de tono muscular ponen el sujeto en condiciones de no poder reaccionar de frente a eventuales peligros: no puede organizar una fuga ni ning¨n otro acto de defensa o ataque.

 

Queda a¨n el tema ôdel perder tiempoö, que refleja otra pregunta: ôpor quŔ el Hombre debe dormir, perdiendo tanto tiempo de su vida cuando podrýa utilizarlo, como dice el neurobi˛logo Allan Rechschaffen (1998), para trabajar, producir, pensar, crear obras literarias, cientýficas culturales, etc?

 

La importancia de los mÓs modernos estudios sobre el sueňo ha sido demostrada cuando se ha podido establecer que se trata de una funci˛n particular en la cual se encuentran:

-          una fase de sueňo lento (caracterizado por un EEG a ondas amplias de baja frecuencia) en la cual bajan progresivamente el ritmo cardiaco y la frecuencia respiratoria, movimiento ocular lento y a-simŔtrico, aumento del umbral perceptivo.

-          Una fase de sueňo rapido/REM (EEG con ondas rÓpidas y de bajo voltaje), durante la cual se registran movimientos oculares rÓpidos (los ojos tienden a moverse como durante la vigilia, sincronizados).

 

Es notable la importancia del sueňo REM ya que, cuando hablamos de sueňo nos referimos casi siempre a esta fase que, ademÓs de las caracterýsticas seňaladas, presenta:

-          Total pŔrdida del tono muscular.

-          Inflamaci˛n del pene y del clýtoris.

-          Aumento del umbral perceptivo y reducci˛n de las funciones vitales.

-          Presencia de sueňos.

-          Organizaci˛n en fases, o sea que se presenta en perýodos de alrededor de 20 minutos cada uno, tres o cuatro veces por noche, cada hora y media aproximadamente.

-          Inicio de las fases que respeta un reloj biologico que es un ritmo casi de 24 horas (cercadiano), (uno de los mÓs exactos de nuestro sistema biol˛gico).

-          Inicio e final de cada fase o perýodo en modo brusco (al final de cada fase se puede observar una mayor facilidad a despertarse, sobre todo si se presentan contemporaneamente estýmulos externos o fisiol˛gicos como la necesidad de evacuar la vejiga).

-          Absoluta necesidad del sujeto de dormir una determinada cantidad de tiempo de sueňo REM, con tendencia a la recuperaci˛n del sueňo perdido.

-          Cambio de la cantidad de sueňo REM seg¨n la edad, alrededor del 80% para un bebŔ que duerme alrededor de 15 horas diarias mientras se presenta en el 10-15% de las 7-8 horas de sueňo de las personas ancianas.

 

Estas observaciones subrayan la complejidad del sistema sueňo-vigilia (sistema nictemeral), pero no nos dicen a¨n todo sobre esta extraordinaria funci˛n psico-biol˛gica y todavýa quedan muchas preguntas que surgen a medida que descubrimos nuevos elementos.

 

La falta de sueňo rÓpido (obtenida mecÓnica o farmacol˛gicamente) induce estados de irritabilidad y de desequilibrio psýquico que, seg¨n algunos investigadores, puede ser causa de graves patologýas psiquiÓtricas (delirios, alucinaciones, etc.).

 

El Dor. J. Allan Hobson, de la Universidad de Harvard, sostiene que el sueňo REM es necesario para ayudar a consolidar la memoria y mejorar el aprendizaje. Esto explicarýa la necesidad de niňos y bebŔs de muchas horas de sueňo REM ya que, justamente, deben elaborar enormes cantidades de imput sensoriales (sobre todo enteroceptivos) ¨tiles para el control de actividades digestivas, motoras y psicomotoras.

 

Nuestros experimentos han podido demostrar que gatos tratados con Anti-Mao a acci˛n anfetominosýmile pierden sueňo REM y se vuelven intratables. Si se tratan con Anti-Mao con efecto de activaci˛n del sistema parasimpÓtico resultan tranquilos, propensos al aprendizaje. Hemos tambiŔn observado como la estimulaci˛n cr˛nica del Sistema Reticular MesencefÓlico (SRM) inhibe totalmente el sueňo REM y los animales se vuelven temorosos, angustiados de frente a cualquier estýmulo y, justamente, mÓs propensos a la autodefensa agresiva.

 

Visto que la actividad cerebral bioelŔctrica registrada con el EEG es prÓcticamente igual durante la vigilia que durante el sueňo sueňo REM, nos hemos preguntado si a igual actividad bioelŔctrica corresponden iguales actividades de las estructuras activas.

 

No es posible, seguramente, que sean los mismos centros cerebrales que activan la vigilia y el sueňo REM, sobre todo porque el SRM, que mantiene el estado de vigilia, (come han demostrado Moruzzi y Magoun) estÓ inhibido durante todas las fases del sueňo.

 

Puede ser interesante transcribir el contenido de un sueňo grabado durante nuestra investigaci˛n:

ôestamos yendo a Ment˛n en auto desde Bordighera, maneja F y yo estoy atrÓs, mientras L estÓ en el asiento del co-piloto. Hay una cola ininterrumpida y vamos a paso de hombre. Estamos siempre en una columna de autos que serpentea entre entre las continuas curvas de la costa ligure.

Me duermo y sueňo:

F maneja su potente autom˛vil. Yo estoy sentada atrÓs y no hay otros pasajeros. El viaje se transforma en una pesadilla porque F, como enloquecido, corre desesperadamente por una ruta que parece de tierra pero no levanta polverones. Las curvas son continuas y atravesamos patios y jardines donde la gente escapa asustada y estamos a punto de atropellar una anciana y de chocar contra una vaca. DespuŔs de varias peripecias nuestro autom˛vil corre por un camino entre dos hileras de Órbole,s arrancando las ramas que me golpean en la cara y que yo tiro por la ventanilla.

Es raro que no haya otros coches, la enloquecida carrera continua hasta que el auto gira y detiene horizontalmente contra la escalera de un edificio.ö

 

Conclusi˛n:

 

los estýmulos del viaje me acunan, las curvas tomadas lentamente me mecen y me quedo dormida rapidamente.

Evidentemente los ruidos no han sido registrados. La barrera creada por el aumento del umbral sensorial no permite la entrada de estýmulos y, asý, la posibilidad de despertarse o ser despertado.

Hay, evidentemente, un segundo canal que aporta no ya estýmulos sensoriales (auditivos, de equilibrio, visivos), sino sensaciones referidas a un viaje.

El pasaje de las percepciones (estýmulos vehiculados por los sentidos) a las sensaciones parece desarrollarse como un cuento, o sea como una experiencia.

Es evidente que:

a-     mientras las percepciones se reducen (por aumento del umbral)

b-    aumenta la experiencia, compuesta de observaciones que se enriquecen y crecen a partir de una historia (frenadas, Órboles, patinadas, claroscuro entre las ramas, casi-choques, etc.) con intensidad emotiva que, en este caso, no es ni ansiedad ni angustia sino sensaci˛n de alerta, tensi˛n, una cierta preocupaci˛n por lo que podrýa suceder. En un determinado momento de la historia aparece como una reflexi˛n: ôF ha enloquecido pero sabe dominar el autom˛vil y no corremos riesgosö.

Evidentemente el estado de conciencia ha disminuido, no percibe mÓs ni ruidos ni sacudones ni tensiones musculares debidas al esfuerzo, pero Ŕsto permite la entrada en acci˛n de otro sistema, que podemos llamar sensorial-sensitivo ya que no tiene que ver con estýmulos sensoriales externos sino con sensaciones:

-una ligera participaci˛n emotiva

-un componente afectivo: F es un buen piloto, el coche funciona perfectamente, etc.

 

Mientras estoy escribiendo se me cierran los ojos, veo un cuchillo sobre la mesa: podrýa servirme para cortar un trozo de quesoů.

Me despierta la pregunta: vale la pena o es una exageraci˛nů.?

Este cuchillo entra como elemento percibido y, de hecho, cuando retomo el estado de conciencia alargo la mano para tomarloů pero no estÓ. Ha sido el fruto de las sensaciones vividas.

Por este motivo, en el auto, en el momento en el que me despierto estoy tratando de quitarme las ramas de la cara y pasan algunos segundos antes de que un eficaz estado de conciencia me advierta que ha sido un sueňo. Podemos llamarlo estado onýrico, recuerdo de experiencias que quedan en la memoria como percibidos y, por eso, reales.

Esta historia nos demuestra como en el estado de conciencia las percepciones mantienen viva la actividad de la vigilia mientras, en cambio, en la actividad onýrica son las experiencias que provocan la actividad mental, que es aut˛noma y no atada a la percepci˛n (el sistema se inhibe cuando el umbral aumenta), pero este mecanismo no es caraterýstico del sueňo porque puede ser usado tambiŔn durante la vigilia.

 

Recordamos otra experiencia del ambiente terapŔutico:

 

G estÓ manejando y evita un accidente por un pelo. El riesgo ha sido provocado por Ŕl y su mujer, sentada a su lado, se lo reprocha.

Sigue una larga discusi˛n.

 

G relata que en el momento pens˛ que le molestaba mucho tener que aceptar el haberse equivocado, pero que mÓs a¨n le molestaba ser objeto de las observaciones de los demÓs, especialmente de su mujer.

Esta relata que el marido es insoportable en su manýa perfeccionista y que, en el momento del casi-accidente, automÓticamente habýa pensado con rabia en todas aquellas veces en las que su marido provocava discusiones debidas a su no aceptar sus propios errores, a¨n mýnimos o insignificantes.

En este caso, un imput banal crea un proceso de activaci˛n de experiencias (o imÓgenes mentales) que organizan un relato, una historia, demostrando de esta manera que un estýmulo puede:

a-      activar un proceso conciente, perceptivo, de actividades reflejas adecuadas e inherentes al estýmulo mismo.

b-     Generar mecanismos inconcientes que activan experiencias complejas que, ademÓs, estÓn unidas a la estructura de la personalidad.

 

De esta segunda historia se concluye que las estructuras cerebrales son capaces de vehicular dos sistemas de respuesta:

Ě        Una, conciente, formada por estýmulos perceptivos que activa razonamientos.

Ě        Una, inconciente, generada y mantenida por experiencias virtuales, precedentes, que no emerge como memoria de hechos y/o historias especýficas sino como sensaciones, experiencias cargadas de intensa participaci˛n personal.

 

Podemos concluýr que la actividad psico-mental de la vigilia no puede sobreponerse a aquella presente durante el sueňo o los sueňos porque:

 

 

Por el contrario, las experiencias onýricas se producen sin výnculos espacio-temporales, en manera desordenada e il˛gica, instintiva, unidos empÓtica y/o instintivamente.

Si hay similitudes entre el sueňo y la vigilia son seguramente lejanas como el dýa y la noche, pero nos surge la pregunta:

En un anterior trabajo (Sueňo y sueňos: fenomenologýa del inconciente) habýamos aclarado como la actividad onýrica, justamente por sus caracterýsticas de atemporalidad y de desarrollo fuera de las reglas de las relaciones espaciales y l˛gico-deductivas, se presenta como una actividad de alto contenido potencial. Produce una gran cantidad de de conexiones no unidas por consecuencialidad y l˛gica sino ricas de fantasýa, de imaginaci˛n.

 

Hemos verificado tambiŔn que artistas y cientýficos tienen la costumbre de activar la producci˛n onýrico-imaginativa a travŔs de tŔcnicas personales para favorecer la emersi˛n del inconciente imÓgenes que no son en realidad razonamientos (productos de la actividad conciente) sino intuiciones, imÓgenes, sensaciones que crean un substrato de materia prima informe pero importantýsima para producir las potencialidades pre-concientes ¨tiles para las sucesivas re-elaboraciones.

 

Retomando estos conceptos, en una conferencia sobre el tema durante el encuentro anual cientýfico-cultural de San Pietro a Maida 2000, hemos discutido sobre la posibilidad que la actividad onýrica sea una enorme capacidad de reserva que permita al Hombre un desarrollo psico-mental infinito, justamente porque lo deja libre de las estrecheces impuestas por los parÓmetros espacio-temporales.

Frecuentemente se han oýdo afirmaciones pseudo-cientýficas poner en tela de juicio que el Hombre pueda afrontar y superar el peso enorme de la complejidad y de la casualidad, hasta afirmar que se predice una humanidad siempre mÓs neur˛tica e inadaptada a las condiciones de un desarrollo continuo.

Contrariamente, nuestras deducciones nos llevan a considerar el Hombre como un ser viviente perfectamente adaptable a la pŔrdida de výnculos experienciales de tiempo-espacio y, de esta manera, capaz de lanzarse en las mÓs absurdas aventuras psýquicas y mentales y, de hecho, apto a un desarrollo psico-mental no limitado por reglas, normas, criterios, obligaciones, etců

Es posible, entonces, agregar que, considerando que el desarrollo psico-mental (estudiado por la psicologýa evolutiva y por la Timologýa) comienza y se activa en las relaciones interpersonales (la madre como pr˛logo de la socializaci˛n), debe ser Ŕste el camino de recorrer para poder continuar a crecer y a mantener vivo el desarrollo psico-mental, y a decir con Emily Dickinson: ôů un solo cerebro puede c˛modamente contener un intelecto humano y, juntos, el universo entero.ö