¿Se puede o no se puede?
Contesto a las observaciones de Anna Maria, terapista y psicomotricista, que pide explicaciones sobre el porqué profesionalmente ella no ha observado nunca mejoras tales para poder decir que niños autísticos pueden ser curados.
Ante todo tengo a subrayar que no hablamos de curar porque, justo como dijo Lacan, éste sólo significaría adherir a una posición casi delirante: de omnipotencia.
Las mejoras que se consiguen con una psicoterapia relacional son muy evidentes y se puede decir que el niño ha logrado romper el aislamiento y se ha introducido de nuevo en el camino del desarrollo.
Siempre estamos muy atentos y subrayamos con los padres que estos niños
son:
Si el trabajo terapéutico-rehabilitativo ha necesitado una intervención multidisciplinar, también el período de la recuperación impone intervenciones de muchos especialistas, asociados en un esfuerzo común que puntan a un resultado único.
Puedo contestar a Anna Maria diciendo que cada operador tiene que superar el sentido de frustración y conformarse a un preciso modelo de intervención terapéutico-rehabilitativa en el que cada operador tiene su papel y cumple un específico trabajo suyo. El resultado, si viniera, será el fruto de una intervención organizadas y acabadas segundas reglas y modalidades precisas y validadas por la experiencia del Centro al que los operadores son agregados.