Mapeo y posibles correlaciones de los principales
conceptos y realidades esquizoanalíticas.
Intentaremos aqui
una sintesis final de esta introducción al esquizoanalisis, compuesta por una
exposición de posibles delimitaciones y conexiones entre los que nos parecen
ser los principales y diversos ejes conspicuos de ésta obra de Deleuze y
Guattari.
Esta presentación
ofrece serias dificultades para ser elaborada por las siguientes razones:
a) Los principios
de inmanencia, de multiplicidad rizomática, la transversalidad, lo
maquínico, el transmonadismo que vincula velocidades infinitas con
finitas, caos con complejidad, etc. a los cuales ya nos hemos referido
reiteradamente, hace que cada uno de los muchos núcleos conceptuales, así como
la realidad de la que forma parte, sea "interior", intrínseco,
ínsito, inherente (siempre sinónimos imperfectos), a "todos" y cada
uno de los otros. Al mismo tiempo, las regiones de cualquiera de los mapas que
se diseñen, tiene relaciones de interpenetración-transformación con infinitos
otros. Eso configura una politopología incoercible e inagotable.
Cualquier tentativa de "desmontar" ésta megamáquina, esta difusa
real-conceptual, dividirla en "piezas" drásticamente distintas haciéndo
un calco, está condenada a un mayor o menor fracaso. Es por eso que en esta presentación tendremos
siempre que presuponer que los conceptos y realidades expuestos son predominantemente,
prevalentemente, prioritariamente etc, una "cosa" y no
la "otra", es decir que detentan identidades teóricas y fácticas
lineales y binarias precisas y mutuamente excluyentes.
b) Los principios
bricoleurs, a-sistemáticos y libertarios que inspiran la obra
"autorizan" al lector a desarmar y re-armar el conjunto difuso de los
textos, según el entendimiento y la experiencia de cada lectura (y
especialmente según el dispositivo heterogéneo como pieza del cual la misma se
practica). Pero un abordaje pedagógico relativamente convencional, siempre deja
la impresión de haber "paralizado" el movimiento de los escritos, de
haberlos "recortado" según marcos arbitrarios y así, haberlos
empobrecido.
Esto ocurre, en primer
lugar, porque nos parece que una versión que se pretenda menos
in-exacta, en el caso en que fuésemos capaces de redactarla, sería incongruente
con lo que hemos tratado de caracterizar en tanto traicionaría el estilo
arremolinado, turbulento, fluyente, cambiante, fragmentario y poli-direccional
de estos autores. Para los mismos, los "momentos" más felices del estilo
son cuando éste expresa lo real, y lo real, en cuanto invención, se expresa
directamente a a través del estilo. Para nuestros propósitos, nos veremos
obligados a no respetar aquí ése estilo, proponiendo una secuencia que
nos há parecido didáctica y sugeririendo correlaciones punto a punto que
seguramente no siguen los mapas de Deleuze y Guattari.
En segundo
lugar, asumimos plenamente las deficiencias de nuestra elección
enunciativa porque, si bien los autores recomiendan que cada
lectura debe ser singular y expresar, tanto la peculiar travesía que cada uno
ha hecho dentro del rizoma que los textos constituyen, como las cartografías
que resultaron del trayecto, no podemos ignorar que hay cartografías más
fecundas que otras.
Insistiremos entonces en que la vocación pedagógica de este escrito nos faculta para un desmontaje y un re-armado, así como para el uso de expresiones (digamos), de nuestra cosecha, acerca de las cuales ya hemos declarado que no les atribuímos ningun valor especial ni originalidad. Se trata entonces de intentar una visión panorámica del esquizoanalisis "tal como nosotros lo intuímos" que seguramente no escapará de ser esquemática.
Hechas estas salvedades y como ya advertimos, repetiremos que no hemos encontrado otro parónimo para denominar ésta obra que aquel tradicional e inadecuado de se trata de una "concepción de la realidad". Esta conocida denominación, tiene el inconveniente de ser decididamente anticuada para aplicarla al esquizoanálisis. Por otra parte, nos permitimos suponer que es más próxima al léxico de nuestros lectores. Para "mejorarla" es preciso redefinirla críticamente. Aunque no pretendamos reformular radicalmente toda esa denominación, trataremos de replantear de manera negativa los dos términos que la integran, criticando sus significados consuetudinarios.
Por concepción, no entendemos una representacion de aquello que se intenta pensar, conocer, sentir. imaginar etc. para poder transformarlo. Apenas convengamos en que concepción es un conjunto continuamente variable de recursos teóricos, que forman parte de la realidad de la que tratan, son inmanentes a la misma, y se generan, metamorfosean y transmutan junto con ella. Tal vez se podría decir que, por medio de esta escritura, la realidad se escribe a "si misma", o mejor expresado, como varias de sus infinitas diferencias.
Por realidad entendemos, no apenas aquello que tiene existencia empírica, ontológica o metafísica, "fuera" de la praxis que la trata confrontándose así a las facultades y a la acción (pensamiento, sensibilidad voluntad prácticas etc) como polo a ser pensado, conocido y transformado. Denominamos realidad al conjunto no totalizable, de procesos y entidades corpóreas e incorpóreas y a sus "predecesores", todos inmanentes entre si y en incesante mutación, cuya esencia es la producción de diferencias y diversidades, incluídos los discursos y textos "acerca" de ella.
De acuerdo con diferentes momentos de la obra de Deleuze y Guattari esta "concepcion de la realidad", recibe el nombre de esquizoanalisis, pragmatica universal, ecosofía, micropolítica y otras denominaciones a las que nos permitimos acresentar las de ecopraxis, nomadopraxis, diferenciología y asi sucesivamente.
En cuanto a un supuesto "estatuto" epistemológico del esquizoanalisis, creemos poder afirmar que es inencuadrable, porque acontece y deviene: filosofía, y ciencia, y arte y literatura, y politica, y tecnología, y medicina y magia y mitología y saber-hacer popular y delirio y modalidades de vida... y así sucesivamente.
Nos parece poder completar la definición, afirmando que el esquizoanálisis consiste en una larga, heterogénea e inconclusiva serie de recursos de toda índole destinados a:
a) Localizar y
criticar lo reproductivo y anti-productivo de cualquier "especie" que
transforma la producción de producción en producción de reproducción o
de antiproducción. Sabemos que la antiproducción y la reproducción operan sobre
lo productivo bloqueándolo o coartándolo en sus inicios, acelerándolo al
infinito, sepultándolo en agujeros negros, rebotándolo en paredes blancas... o
capturándolo, reestratitificándolo, reterritorializándolo, recodificándolo,
sobrecodificándolo o axiomatizan-dolo, rigidificándolo en subjetividades,
identidades fijas sedentarias, líneas duras, espacios estriados, tiempos cronológicos
o diacrónico-sincrónicos, semiologías y cortes significantes, máquinas de
Estado, instituídos, organizados, establecidos, corporaciones, partidos.
iglesias, lenguas mayores, organismos, sistemas etc etc. Esas
viscicitudes de captura o de recuperación, se efectúan, a
predominio desfavorable, en los ámbitos de la naturaleza, la sociedad, la
subjetividad, la socialidad y el parque tecnológico industrial.
b) Localizar, intensificar y/o inventar las máquinas abstractas y los dispositivos o agenciamientos destinados a generar producciones de produción: individuaciones por hacceidad, devenires, acontecimientos, efectos, líneas de fuga y abstractas, revoluciones moleculares, actualizaciones, mutaciones, nuevas composiciones transmonádicas entre caos y complexidad etc.
En suma, el
esquizoanálisis se propone:
a) analizar,
evaluar y transmutar los índices y coeficientes de afinidad y/o de rechazo
entre la realidad productiva y la reproductiva-antiproductiva de cada campo
real, es decir el grado en que la segunda reprime y captura, o permite e
intensifica, las potencias de la primera, y ésta permea y se actualiza en la
segunda.
b) Propiciar la
invención, es decir intensificar la producción deseante de lo nuevo absoluto
productivo, inventivo revolucionario por medio de inumerables modalidades de
experimentación: dispositivos-agenciamientos maquínicos heterogéneos y
transversales, asi como detectar y analizar el funcionamiento de los mismos a
partir de sus índices, y de sus efectos, cuando los mismos ya han sido
producidos. En otras palabras: no sólo sensibilizarse y pensar la
multiciplicidad (y la revolución deseante) para elogiarla, sino para hacerla,
discursiva, textual y pragmáticamente.
c) Analizar cualitativamente tanto lo equipamientos de represión y control como los dispositivos-agenciamientos productivo-revolucionarios (por asi decir: según su tipo prevalente de efectos- productos), pero tambien evaluarlos cuantitativamente por su relación con máquinas abstractas de la que consiguen realizar, en cierto grado. su potencia.
Esas "tareas" del esquizoanálisis (que en El Antiedipo se denominan negativas y positivas respectivamente), pueden pedagógicamente resumirse en la propuesta de la creación y aplicación continuada de un nuevo paradigma estético (con inmanencias ético políticas), que infunda a los epistemes filosóficos, tecnocientíficos, ideológicos etc, de la potencia poiética y de la versatilidad expresiva de las artes.
De entre las inumerables invenciones conceptuales con las que el esquizoanalisis trata la realidad desde "ella misma", nosotros, según nuestros propios criterios restrictivamente pedagógicos (aunque sin olvidar que procuran también ser inexactos pero rigurosos), hemos escogido agruparlas en dos conjuntos, cada uno con seis grupos. Es importante tener en cuenta que éste "mapeamiento" no solo no agota de modo alguno la inmensa riqueza de los textos, sino que se define más por lo que excluye que por lo que consigue tratar.
La siguiente exposición intenta delimitar y vincular estos
temas en función de nuestra pretensión general de "proyectar"
visiones panorámicas. Debemos advertir que buena parte de estos conceptos ya
fué definido y empleado en los acercamientos anteriores de este libro, debido a
lo cual, no los trataremos aquí por extenso. Lo que intentamos es establecer denominaciones y correlaciones (muy
discutibles por cierto) entre estos macizos conceptuales. Hemos dividido la
clasificación en dos conjuntos y sus respectivos grupos para considerar un
conjunto primero, el otro después, y finalizar correlacionando ambos.
I) En un primer conjunto tentaremos exponer
apenas la denominación y correlación entre los siguientes grupos:
1) La tríada
"presocrática", macro y microfísica esquizoanalítica de Caos,
Caosmos, Cosmos.
2) El quinteto bergsoniano esquizoanalítico de lo Real, lo Posible, lo Imposible, lo Virtual y lo Actual.
3) La tríada espinoziana esquizoanalítica de la substancia, los atributos y los modos.
4) La triada marxista, psicoanalítica y esquizoanalítica de procesos de producción de producción, de producción de reproducción y de producción de anti-producción deseante con sus respectivos flujos y su relación con la diferencia-repetición. Lo molar y lo molecular. Las superficies de producción deseante, registro-control y consumo consumación. Las máquinas deseantes y sus síntesis. El cuerpo sin órganos y el cuerpo lleno.
5) La generación
de subjetivaciones productivo-deseantes y la de subjetividades
reproductivo-antiproductivas edipianas.
6) La historia
universal de la inmanencia entre naturaleza, modos de produción económica,
regímenes políticos, sistemas de la representación y parque industrial,
tecnológico y maquínico.
II) En un segundo conjunto tentaremos la
definición y correlacion entre los siguientes temas:
1) Las mesetas. Los ryzomas. Las multiplicidades. La transversalidad. La heterogénesis. Lo liso y lo estriado.
2) La geología de la moral. La geo-bio-génesis. Los estratos.
3) La rostridad. El ritornelo. La semiología y las semióticas. La
sintáctica, la semántica y la pragmática. Los regímenes de signos.
4) Micropolítica
y segmentariedad. Tratado de nomadología. La máquina de guerra. El aparato de
captura. Máquinas concretas y abstractas.
5) Los devenires.
Devenir mujer, niño, animal, célula, molécula, devenir minoritario, imperceptible,
intenso.
6) Como hacerse un cuerpo sin órganos. Los dispositivos- agenciamientos.
Creemos que ésta
distribución permite uno de tantos abordajes posibles, siendo que el presente
adopta una secuencia e interrelaciones que nos parecen apenas "sinópticas"
y simplificadoras, sin olvidar que ésas conexiones no pretenden
"igualar" los conceptos y las realidades, porque los propiamente
esquizoanálíticos se definen por su diferencia novedosa con los otros y entre
si. La agrupación que les damos es para que resuenen por tales
diferencias, y no por sus igualdades, similitudes, analogías, equivalencias,
etc.
Para formular las
correlaciones, hemos privilegiado apenas expositivamente tres ejes, a los que
evntualmente agregaremos conceptos de menor "peso" para nuestro
objetivo:
a) El de la
tríada caos, caosmos, cosmos.
b) El del la
tríada de procesos de producción deseante: de produccion de producción, de
reproducción y de antiproducción.
c) El del quinteto bergsoniano de lo real, lo posible y lo imposible, asi como lo virtual y lo actual.
El caos
Como absoluto, sólo nos parece corresponderse (y también,
dicho incompleta y apenas sugestivamente) con la libre caída de los átomos en
el atomismo; con las mezclas caóticas de los cuerpos en los estoicos; con
la distribución absolutamente desplegada de los pliegues en Leibnitz; con las
"vibraciones" o estímulos pre-subjetivos sin secuencia alguna de
Hume; con lo virtual absoluto en Bergson y con el "afuera" radical de
Foucault. Propiamente en
esquizoanálisis, el caos absoluto nos parece ser característica de las energías
y sustancias pre-especificadas, de las fuerzas no-vectorizadas, de las materias
no formadas, partículas, cuantas, etc. A nivel del socius Por ejemplo creemos
que el caos (entendido como un tipo de movimiento) tiene que ver con la
tendencia del proceso esquizofrénico a acelererse al infinito y a desbordar su
límite histórico hacia la desterritorialización extrema; ciertos cuerpos sin
órganos cuya desestratificación y desterritorialización se degrada al punto de
ser "canceroso", incoercible e irreversible; la antiproducción
ilimitada y desvinculada de su servicialidad a los otros procesos; las
catástrofes y los agujeros negros que lo desintegran y absorben todo.
Como se puede
apreciar, el "valor" del caos absoluto en ésta agrupación aparece
como homogéneamente improductivo, no obstante, se debe recordar los elementos y
momentos de pasaje en lo que puntos, líneas, vibraciones y velocidades
infintas del caos, puedan, en ciertas focos de su espacio y tiempo indefinidos
vecinas al caosmos, constituirse en el comienzo de construcciones productivas
en las que, a pesar de su oscilación contínua, se gana un núcleo de realidad y
de enunciación caósmico.
El caosmos
En ésta
configuración (si así se le puede llamar), parecen poder agruparse
conceptualmente la repetición de lo diferente, lo molecular, los flujos, la
superficie de la producción las máquinas deseantes (sus síntesis conectivas de
producción), los diagramas u filiums, los estratos relativamente desestratificados,
los metaestratos, los medios relativamente decodificados, los ritmos, los
ritornelos, los trazos, los pliegues (relativamente plegados), los regímenes de
signos, las líneas moleculares, de fuga y abstractas, los cuerpos sin órganos
en cuanto planos de consistencia y de inmanencia, los rizomas y las mesetas
intensivas, los territorios relativamente desterritorializados, los
dispositivos agenciamientos, las semióticas a-significantes, las
individuaciones por hacceidad, los devenires-acontecimientos, la Idea,
pre-sujetos, pre-personas, pre-cosas, pulsiones y objetos parciales, los focos
autopoiéticos, los espacios estriados. las filosofías, ciencias y artes
menores, las minorías singulares, lo instituyente, organizante, estableciente,
los triples pliegues aupoiéticos y transmonádicos entre infinito y complejidad,
la nueva Tierra.
El cosmos
En éste campo se
puede situar: la repetición de lo mismo, lo molar, la superficie de registro
control (Numen), las máquinas deseantes (sus síntesis dinyuntivas excluyentes),
los códigos, sobrecódigos y axiomáticas, los fetiches, los símbolos y los
íconos, las semiologías de los significantes, la rostridad, (sus agujeros
negros y sus paredes blancas), los cuerpos llenos (de la tierra, del dépota,
del capital dinero), los estratos, los territorios, los puntos y las líneas
duras, parcialmente los modos de producción, los regímenes políticos y los
sistemas de la representación, el organismo, los individuos, las
subjetividades, las personas (como figuras derivadas del capital), los puntos y
las líneas duras, los grupos sujetados, los espacios estriados, los universos
de valor y de facticidad estancos, la complejidad estática, las filosofías,
ciencias y artes de Estado, las mayorías dominantes, lo real, lo
imaginario y lo simbólico (como órdenes y registros), las estructuras y los
sistemas (en general), la ley, lo instituído, organizado, establecido, el
Estado y el Mercado etc.
La producción
de producción, reproducción y antiproducción
Como esperamos haya quedado claro, es inviable atribuir una esencia productiva, reproductiva o antiproductiva puras, a ninguno de los conceptos ni realidades arriba listados y correlacionados. Tanto el caos, como el caosmos y el cosmos, constan de enementos, velocidades, funciones, funcionamientos, composiciones, descomposiciones, intensidades, duraciones, espacialidades, tiempos, efectos, productos, reversibilidades, irreversibilidades etc. que dependen de las conexiones, disyunciones y conjunciones, así como las condiciones "empiricas" en que se agencian. No obstante, hay algunas cuya "naturaleza" se presta para agruparlas como prevalentemente productivas. Ellas son tales como: diferencias y diversidades, individuaciones por hacceidad, devenires acontecimientos, componentes de pasaje, autopoiesis, dispositivos, agenciamientos, deseo (obviamente según su definición esquizo-analítica), la Nueva Tierra, la Utopía activa, las líneas flexibles, de fuga y abstractas, la máquina de guerra, las subjetivaciones, los grupos sujeto, la revolución molecular, las filosofías, ciencias y artes menores, las minorías singulares, las desestratificaciones y desterritorializaciones, decodificaciones, desobrecodificaciones y desaxiomatizaciones relativas, las transversalidades, maquinismos, heterogénesis etc. Excluyendo éstos conceptos y realidades, creemos inecesario detallar la predominancia reproductiva y antiproductiva de las demás. Apenas enfatizaremos en que, en principio, todos los procesos productivos precisam de la "participación" de los reproductivos antipro-ductivos. Resumiendo: cada una y todas las operaciones de la realidad, así como las tareas del esquizoanálisis, precisam respectivamente "desarmar" y "raspar" para poder inventar, actualizar, realizar, efectuar etc. Pero, en este punto, nos parece insoslayable la afirmación de dos principios: el del monismo productivo y el del acaso productor. Dicho lo más simplemente posible: los diferentes campos de la realidad y de la historia universal muestran, para una lectura esquizoanalítica, la prevalencia, multiplicidad exhuberancia y exceso de la producción, asi como que la aleatoriedad de su funcionamiento. Es por eso que vivir "realísticamente" requiere de un paradigma estético, ético político, para asumir e intensificar esa "naturaleza nurturante", como diría Espinoza, para optimizar (como quiera que eso se entienda y emerja) la reprodroducción y la antiproducción a la invención de la Vida.
Lo real, lo posible y lo imposible. Lo virtual y lo actual
Nos parece (no
sin dudas, vacilaciones y oscilaciones), que se podría suponer que el
"quinteto bergsoniano" distribuye y se distribuye los conceptos y las
realidades esquizoanalíticas de la siguiente manera:
Todo aquello que
hemos denominado como decididamente "ante" o "pre",
(energías y substancias inespecíficas, fuerzas no vectorizadas, materias no
formadas, órdenamientos desconocidos, tiempos intempestivos, espacios lisos,
pre-individuos, pre-sujetos, pre-personas, el caos etc.) se podría
afirmar que pertenecen a lo virtual.
Lo que esta en
proceso de pasaje a la actualización (producción deseante, individuación por hacceidad,
focos de autopoiesis, acontecer-devenir, multiplicidades, rizomas, mesetas,
subjetivaciones, ritornelos complejos, semióticas a- significantes etc), puede
incluirse en el campo de lo caósmico. Creemos importante situar aqui también a
lo que está en proceso de descomposición (desestratificación,
desterritorialización, decodificación, desobreco-dificación, desaxiomatización
etc).
Creemos que los estratos, territorios, cuerpos llenos, aparato de captura, semiologías del significante y semióticas subordinadas, subjetividades, individuos, personas, el Estado, el mercado, los códigos, sobrecódigos, axiomáticas etc pueden encuadrarse como recursos y resultados del proceso de pasaje parcial y siempre coexistente de lo actualizado a lo posible-imposible y de éstos a la realización. Todo esto nos parece pertenecer al cosmos. Tal vez todas éstas entidades, a nivel del cosmos, son lo que se presenta al pensamiento como "mixtos mal analizados".
Cabe aqui recordar que el cosmos tiene, por lo menos, dos significados diferentes. El cosmos (por ejemplo en El Antiedipo) implica todo aquello que se resume por tener las características de la superficie de registro control. Ya en Mil Mesetas, el Cosmos adquiere la "naturaleza" de lo infinito y lo absoluto, es decir una dirección y un movimiento extremados que nos impresiona como incluyendo al superhombre y a a la Nueva Tierra, componentes de la Utopía Activa.