IPPOTERAPIA – ACTO DE FIN DE
AÑO
DEL A.G.R.E.S.
Romeo Lucioni,
Carla Ferioli, Anna Barizza, Elisabetta Crippa,
Riccardo Grassi,
Alessandra Cova, Leticia Lucioni, Silvia Manzoni
También en el 2004 l’ A.G.R.E.S. (Asociación de Padres por la Reeducación Ecuestre y Deportiva – ONLUS) ha presentado el acto de fin de año para hacer conocer, pero también para valorar los resultados conseguidos con la aplicación de un método rehabilitativo que está en constante desarrollo teórico, práctico y aplicativo.
La dimensión timològica que ha movido la toma de conciencia de los operadores frente al disabilidad ha llevado a poner al centro de la atención a cada niño no sobre la base de su inhabilidad, más o menos incisiva, sino teniendo en cuenta solamente las solicitudes, los empujes, los deseos, las imaginaciones y también los sueños de cada uno.
Aceptar este desafío ha sido, por los terapeutas, un motivo de gran empeño en considerar no las limitaciones o las dificultades, sino la poética de una propuesta.
Poética como lenguaje, como comunicación y transmisión de deseos: el deseo del sujeto que se vuelve deseo del terapeuta.
A este punto ha empezado el trabajo de pensar partiendo de la imaginación del otro, de ver lo que podrìa observar el ojo del caballero, de querer lo que, de lo alto de la montura, se puede valorizar.
De este modo también se ha descubierto una actitud diferente de los caballos que, cansados de hacer ejercicios repetitivos, han reaccionado a los estímulos nuevos con energía, fuerza, precisión y dedicación.
Los ejercicios se han transformado, como por hechizo, en cortes en grupo, uno tras otro, respetando las distancias, angulos para girar, trabajo de piernas para mantener el ritmo.
Todo esto ha sido el verdadero cambio de la aplicación de la ipoterapia que ha ri-propuesto la pregunta fatídica: ¿pueden volverse normales los minusválidos psíquicos?
La respuesta, como somos acostumbrados a repetir, siempre es la misma: sì.
En la demostraciòn de fin de año 2004, los chicos, acostumbrados a ir al paso con alguno episodio de trote, han ejecutado recorridos de ginkanas por los que fue controlado, además de la precisión, también el tiempo; cortes cada vez más complejas porque hechos en grupo con los relativos tiempos por la inserción; saltos de obstáculos ejecutados al trote y/o al galope; evoluciones en grupo con el empleo de utensilios (pelotas, círculos, banderas, etcétera).
Los resultados conseguidos han inducido a empezar a pensar en organizar competiciones de ginkanas con otros clubes hípicos, aprovechando el nacimiento de nuestro Balu Pony Club que, con sus colores de bandera (amarillo, azul y rojo), espera poder pronto ocupar los espacios de los picaderos de toda Lombardía.
La experiencia del acto de fin de anoñ, más allá de las reacciones emotivo-afectivas y de la conmoción inducida del ver muchos progresos, ha permitido tomar conciencia, si todavía hubiera necesidad, de lo como una correcta estímulaciòn pueda inducir un crecimiento individual y social.
Nuestros chicos por fin han descubierto la visibilidad, el poder hacerse ver-admirar como intercambio comunicativo que significa informar, pero también informarse sobre las capacidad-potencialidades propias y, por lo tanto, ser más libres de elegir y de construir la propia suerte.
Visibilidad, emociones, pensamientos, comunicación, sueños, son las imágenes mentales que hemos descubierto mirando a los ojos a nuestros chicos. Los deseos se han convertido, para nosotros, en determinación a seguir recorriendo este luminoso camino fundado sobre iguales oportunidades, una democracia verdadera, un sentimiento que es un fuerte apretón de manos: a ellos nuestras más cariñosas felicitaciones.