La historia que casi conté

Psicoanálisis, adolescencias freudianas,

nazismo y después

 

Doris Hajer

 

Contextualizar el surgimiento del psicoanálisis hoy por fin es mas aceptado o aún a veces es visto como imprescindible. Desde donde, ya es materia de opinión: Peter Gay y "De la reina Victoria a Freud", Schorske y "Viena Fin-de-siècle" o tantos otros libros de historias de la sensibilidad, que nos prometen postmodernas incertidumbres resignificadoras de aquellos comienzos, pues son alternativas de consulta ineludibles.

El psicoanálisis nació en un conmocionado cambio de siglo, resultante u origen de la caída del Imperio Austrohúngaro y todo lo que ésta significó a nivel sociocultural. Digamos con Schorske que en aquel fin de siglo, esa caída de una mentalidad imperial promovió un pensamiento renovador, rupturista y subjetivante que hizo al clima perfecto para el surgimiento del psicoanálisis.

El Art Nouveu o Neuer Stil en la Arquitectura y decoración retornó en algún sentido al Renacimiento, en tanto a la vez hacía a la mayor funcionalidad de edificaciones, casas, jardines, construcciones públicas. La Secesión, movimiento que comprometió a todas las artes y se internó en el pensamento de todos los seres humanos de aquellos tiempos, terminó por constituir el cambio absoluto de la mirada de los habitantes del ex imperio, Klimmt en pintura, Schoenberg en música, Stephan Zweig en literatura, Kokoschka en los jardines, Shoenerer, Lueger y Herzl en política, y Freud en Psicoanálisis, por nombrar sólo algunos más conocidos de estos revolucionarios en sus diversos campos, que algunos dieron en llamar generación de los parricidas.

Los cafés de Viena ardían en acaloradas discusiones en aquel "tono agudo", se hablaba y discutía de la sexualidad, del alma humana, de los misterios de los sentimientos y sensaciones, el ser humano pasaba a ser público en su intimidad, la subjetividad abandonaba las alcobas y encierros. Las primeras feministas, sexólogos, marxistas-leninistas y trotskistas hacían su aparición con impactantes nuevas ideas.

Los judíos salían de los ghettos para comenzar a ir a las universidades y ocupar cargos de gobierno. Las mujeres dejaban de leer sólo Goethe para mujeres en sus hermosas Gartenlauben y hacían arquitectura feminista (Schütel Lihotzky) o escribían poesía sin firmar con seudónimos. Las clases obreras comenzaban a participar en la industrialización con sus mujeres en las fábricas. Las brujas pasaban a llamarse histéricas.

Las Ciencias liberadas de prohibiciones religiosas descubrían desde aspectos de la anatomía y fisiología nunca adivinados hasta aparatos ópticos que permiten ver el Universo casi de cerca y al ser humano por dentro.

El Romanticismo literario y artístico en pleno auge, no deja de convivir con
el más estricto racionalismo positivista. Dios ha muerto dice Nietzsche. Y Lou Andreas Salomé lo acompaña.

Dios ha muerto -dice Freud sin leer a Nietzsche- viva el Inconsciente, y Lou Andreas Salomé lo acompaña. Racionalismo y positivismo en un solo acto y así nace el psicoanálisis.

¿Por qué Freud? Judío proveniente de Moravia de padres modestos, un padre 20 años mayor que su madre y dos medios hermanos de la misma edad que ésta. Se instalan en Viena a sus 4 años.

Se decreta la posibilidad de entrar a la Universidad para los judíos, en 1873 se quita Filosofía como materia de Medicina este es el año que Freud habría de iniciar sus estudios, pero resuelve dedicar un año a la Filosofía con Brentano.

En sus cartas adolescentes considera que el haber crecido en una famiglia numerosa y compleja facilitaron su comprensión de la gente y su curiosidad por entenderlos.   Su condición lo empuja a sobresalir, quiere salir del mundo de sus padres, dice de sí mismo con mis patas delanteras pugno por sobresalir con las traseras aún metido en la pobre miseria de los judíos del este metidos en sus Staeteles.

No hay explicaciones que alcancen. Inteligente, culto, inquieto, lector, introvertido dedicado al estudio, sin deseos de ser médico clínico, más un aventurero intelectual, como él se define.

Crece en un mundo donde el darwinismo coloca al ser humano en otro lugar, la ciencia de la que ávidamente forma parte descubriendo las conexiones entre las neuronas con sus coloraciones en oro, el sexo de las anguilas, las propiedades anestésicas de la coca que consumía para rendir más. Las revoluciones sociales y sexuales en ciernes, parecen no importarle, pero evidentemente, traduce a Stuart Mill, lee a Havelock Ellis, lo marcan.

Breuer, Bernheim, Liebault, Bruecke, Charcot y Meynert, sus maestros sin olvidar a Brentano con quien tan seriamente aprendió filosofía. Su judaísmo es de formación intelectual casi, conocedor escrupuloso de la Biblia sus cartas adolescentes están llenas de citas que apenas compiten con las de Goethe que hará toda su vida. Tímido o misógino, las mujeres lo asustarán toda la vida. De ellas aprende a escuchar, de ellas aprende el psicoanálisis pero nunca las entenderá.

En tiempos de crisis del psicoanálisis, los de hoy, pagamos por los muchos años que hemos quedado debiéndonos el poder analizar su historia, la de su creador, la de su época; esa ubicación imprescindible en el contexto de aquel fin y comienzo de siglo que nos dicen del por qué habría de dejarse "los cielos a ángeles y gorriones, y esperar que nuevas ilusiones de eternidad y de los infiernos nos acunen en nuestro afán de ingenuidad".

Contextualización en la cultura, contextualización en la historia del movimiento psicoanalítico, los avatares de sus institucionalizaciones, sus escisiones, excomuniones, sus hegemonías, producciones y reproducciones nos han inundado sin poder reflexionarlas en profundidad. Tal vez el crecimiento del interés actual en su historia sea un efecto de crisis, tal vez sea un hito en el que se produzcan también en el psicoanálisis nuevas concepciones acordes a los nuevos paradigmas de esta sociedad de hoy, para que los almidonamientos de algunos, prejuicios teóricos y estructuralismos maniqueos, comiencen a caer, pero a fuer de ser honestos también quizás para comprender que algo de este psicoanálisis avejentado esté pasando de moda a menos que hoy lo empecemos a reformular.

Cuando muchos años atrás, por los 70, al leer por primera vez la tramposa biografía realizada por Jones, propuse en un grupo de estudio trabajar los textos de Freud en simultánea con su propia biografía cosa, que parecía natural al psicoanálisis-  el psicoanalista que coordinaba el grupo casi me expulsa.

Terca,  seguí leyendo todo lo que caía en mis manos en esa línea, Max Schur [i], Marthe Robert [ii], Mary Balmary, el grupo de Mijolla, los autores del Coloquio de Montpellier [iii], y muchos otros. Alguien pareció darme desde Francia alguna razón, Anzieu [iv] publicaba su "Autoanálisis" y comenzaban a aparecer nuevamente en español, las correspondencias, a Zweig, a Abraham, a Jung a Lou Andreas Salomé, a Oskar Pfister, sin embargo todo esto ocurría al margen de lo que se estudiaba teóricamente, la lectura -salvo quizá en algunos lugares- de Anzieu, era un divertimento, que en ocasiones y según la mirada hasta llegaba a ser malsano. Tal vez el salto fue dado para nosotros con Peter Gay y su "Freud una vida de nuestro tiempo" [v] .

Luego de haber conocido al grupo de investigadores vieneses en Historia del psicoanálisis, me sentí con mas derechos Freud no fue ajeno a este devenir, si bien desde sus dichos concebía que el psicoanálisis sólo podía ser entendido siguiéndolo desde sus orígenes y su desarrollo, la fundación de la Asociación Internacional de Psicoanálisis en el Congreso de Nuremberg de 1910 sentó las bases de la repetición, de la fidelidad al pensamiento cristalizado de un Freud rezado mimética, dogmática y temerosamente en aras de certezas impositivas. El intransigente estudio del ejercito, la religión y el estado en "Psicología de las masas y análisis del yo", no habían evitado que esto ocurriera. Ferenczi planteaba su ilusión de porvenir en ese Congreso: "...Los miembros que hubieran recibido una formación psicoanalítica serían, pues, los más apropiados para fundar una asociación que reuniera las ventajas de la organización familiar con un máximo de libertad individual.

Tal Asociación debe ser una fórmula en la que el padre no detente una autoridad dogmática, sino sólo la que le confieran su capacidad y sus actos; donde sus declaraciones no sean ciegamente respetadas, como si se tratara de decretos divinos, sino que se sometan, como todas las demás, a una crítica minuciosa; en la que él mismo acepte la crítica sin susceptibilidad ridícula, ni vanidad, como un "pater familias". Los hermanos mayores y los pequeños tendrán que aceptar sin suspicacias ni resentimientos pueriles el escuchar la verdad cara a cara por muy amarga y decepcionante que sea..." [vi] (Tomo 1 Pág. 181, 182)

Pero obviamente esto no habría de bastar, la opinión de los psicoanalistas
no era unánime, Jones, Bleuler, Binswanger y otros querían establecer el
Psicoanálisis como Ciencia dentro de la Universidad, Freud mismo lo había
concebido así durante muchos años. Cuando las discrepancias con Jung
comenzaron, estas no se debían directamente a la constitución de la
Asociación Psicoanalítica, pero cuánto habría del lugar que le fuera
conferido, tan esencial a Freud de un no judío presidiendo su ciencia y
asegurándola para el futuro frente a la acusación de una "ciencia judía".
El alejamiento de Adler, las discrepancias con Tausk, estuvieron vinculadas
a lo que ellos denominaron un "triste momento, la institucionalización del
psicoanálisis" [vii].
Cuando pese a los esfuerzos y luchas de Freud y los psicoanalistas de la
Sociedad Psicológica de los Miércoles, no fue posible hacer del
Psicoanálisis una disciplina universitaria, el modo que se encontró de
legalizarlo fue la institucionalización. Preocupado por que el
psicoanálisis no fuera malinterpretado la Asociación Psicoanalítica
Internacional habría de ser su garante.

A poco de su fundación las escisiones y discrepancias comenzaron a ocupar el
lugar de la discusión teórica previa. Algo de esto hizo a la necesidad de
creación del Comité Secreto.

En 1912 se creaba como "garde de corps" el Comité Secreto; Jones proponía:
"un pequeño grupo de hombres analizados concienzudamente por Ud., para la
teoría pura, no falseada por complejos personales...." [viii] Freud tomó con entusiasmo la idea y escribió a Jones el 1.VIII.1912.

Lo que inmediatamente ocupó mi fantasía, fue la idea de un Concilio secreto, que se habría de integrar por nuestra gente mejor y mas confiable, cuyo deber sería, ocuparse del desarrollo del psicoanálisis, defenderlo de personalidades y conflictos, cuando yo ya no esté (...) Quisiera decir, que me facilitaría el vivir y el morir (...) Ante todo debe observarse lo siguiente: El Comité debe permanecer en estricto secreto en cuanto a su
existencia y accionar. ....Yo sé que en este proyecto existe un elemento de Romanticismo adolescente (..) No quiero dejar volar mi fantasía y dejo a Ud. (Jones) el rol de Censor..." [ix]

Se constituyeron con la idea de : "un grupo muy unido con el deber, como los paladines de Carlos el Grande para cuidar el reino y la política de su Señor..." (Jones)

En mayo de 1913 Freud festejaba el acontecimiento regalándole a cada uno una
gema antigua de su colección que luego ellos hicieron engarzar en un anillo.
Freud mismo había llevado un anillo así durante muchos años, según Jones,
con una cabeza de Júpiter.
En la búsqueda del investigador austríaco Gerhard Wittenberger acerca de
este anillo hubo muchas dificultades, hubo de prometer no nombrar a su
informante, sin que se le dieran motivos para ello, finalmente logró ver una
foto del anillo de Freud del Museo judío de New York..  Ana Freud le escribe
a Eitingon en 1919:
"...la piedra en el anillo de papá, sobre la cuál lamentablemente no pude
dar información en Berlín, es un Jaspe.  El bajorrelieve muestra una mujer
que juega con un niño.  Papá dice, que también se puede interpretar
psicoanalíticamente, no me explicó sin embargo, cómo.  El piensa que Ud.
mismo ha de saberlo..." (Archivo de Anna Freud. Washington, citado por
Wittenberger)
Sus siete integrantes fueron junto a Freud,  Karl Abraham, Max Eitingon,
Sándor Ferenczi, Ernest Jones, Otto Rank y Hanns Sachs.
Cuando en 1919 se integró a Max Eitingon, Ferenczi le decía, y comparemos
esta frase con la formulada cuando la creación de la I.P.A.:
"La misión del Comité no es menor.  Sirve a que las grandes ideas y
reconocimientos de Freud, sean cuidadas por encima de toda amenaza de fuera
y dentro, y entregarla a las próximas generaciones.  Si bien los estatutos
de nuestra comunidad nunca fueron escritos con palabras, igual creo, que se
trata para nosotros en primer lugar, de conservar la obra de Freud
incambiada (...) Todo lo que el nos dijo y nos dirá, debe ser  cuidado  como
dogma,  también cosas, que uno estaría inclinado a expresar de otro modo,
cuántas veces he debido reconocer a posteriori, que en su explicación eran
mas profundas y ricas.  La capacidad, de renunciar a una idea propia en aras
de la central, es una de las condiciones fundamentales" [x]
Doce años después, Freud verá caerse a pedazos el comité, sin analizar los
motivos, el 20.3.1924 le escribe a Ferenczi:
"...no quiero dar un paso para conservar el comité perdido; se que a pasado
pisado, perdido es perdido! 
Sobreviví al Comité, que debería ser mi
heredero.  Tal vez sobreviva a la Asociación Internacional.  Espero el
Psicoanálisis me sobreviva..." (Archivo de Otto Rank, citado por
Wittenberger)
 Al volver sobre la adolescencia de Freud la Academia Española se conectó en
mí con el Comité Secreto, Freud nos dio elementos al hablar de  ese
romanticismo adolescente que despertó en él ante la ilusión de la creación
del Comité.
No sé si será posible inferir desde hoy, a partir de la adolescencia de su
creador y su época, algo de la invención del psicoanálisis y sus núcleos de
problematicidad o ideológicos, pienso que saber de ésta desde sus cartas,
ideas, amistades, amores, poemas y mitos, como psicoanalistas podría ser
resignificado  en cuanto a efectos que en cada uno  tendrán  sus resonancias
peculiares.
Por primera vez en esta correspondencia del adolescente Freud con su amigo
Silberstein, se ve a Sigismund escribir en español, que aprendido desde las
Novelas Ejemplares de Cervantes, era por supuesto un español cervantino.
En carta del 20 de agosto también de 1873 aparece el siguiente poema en
español:
Sin manos no se puede agarrarse
y sin pecho no abrazarse
y sin ojos no mirarse
y no amarse sin verdad!
Aquí se percibe algo  de la influencia del romanticismo en Freud.  ¿Cuánto
de esto quedó luego del pasaje por la Facultad de Medicina, el positivismo
de la época, la influencia de Brücke en el laboratorio en el que trabajó por
siete años y se formó en toda la rigurosidad del investigador materialista
de ese período?
Del 9/XI/74 "(.)Me daría pena (...)si tú el jurista, abandonaras totalmente
la filosofía, mientras yo médico ateo y empirista, escucho dos cursos de
filosofía y en conjunto con Paneth, leo a Feuerbach.  Uno de ellos -escucha
y asómbrate- trata de la existencia de Dios, y el Prof. Brentano, que lo
dicta, es un hombre maravilloso, sabio y filósofo, a pesar de que considera
necesario, apoyar esta etérea existencia de Dios con razones(...)Si oyes a
Fechner y descubres de él interesantes argumentos, los voy a recibir con
placer y acercar a otros discípulos(...)
Y del 7/III/75: "...Karl Grün, cuya composición sobre Börne te alegró tanto,
también me es conocido.  Hace pocas semanas escuché una conferencia que
dio(...)'Sobre las tres eras del espíritu humano', que culminó en una
glorificación de la moderna ciencia de la naturaleza, y nuestros más
modernos santos como Darwin, Haeckel, etc. y nos exhortó a nosotros
estudiantes, a dar una salva.  Ya que a más, editó una biografía sobre
Feuerbach, que hace justicia a la notoriedad de este hombre, al que entre
todos los filósofos admiro y reverencio mas que a todos, honro a este hombre
y me complazco con  un luchador tan productivo en pro de "nuestras"
verdades(...) he descendido tanto, que apenas puedo decir que tengo una
opinión política.  Por supuesto soy republicano, pero solo en tanto, que
considero a la república como lo único razonable y lógico.  Me interesaría
mucho enterarme si tus socialdemócratas también son revolucionarios en
aspectos filosóficos y religiosos, es más fácil deducir de allí si la base
de su carácter realmente es el radicalismo que de cualquier otro fundamento
(...) hay realmente mucho podrido en este calabozo llamado tierra, que sería
mejorable a través de las obras humanas en educación, repartición de bienes,
forma de la "Struggle for existence (...)"  Por otra parte en las
discusiones con Brentano dice que este lo respeta pese a que "sabe bien que
somos materialistas"
Feuerbach, Darwin, Haeckel, Fichte faltaría mucho más para definir su
posicionamiento, podría haber elegido a tantos otros, y de hecho los
menciona y se define como materialista.  Sus lecturas sin embargo son las
que corresponden a un joven romántico, las menciones a Goethe y a los
autores que lo llevan a Cervantes nos muestran que así como en lo filosófico
se define como materialista en sus gustos literarios es un romántico. Freud,
nos dirá después que respecto a la filosofía "hizo de una carencia una
virtud,  que fue muy dado a la especulación pero luchó denodadamente contra
ella, si bien ayudado por sus "pocas aptitudes" para tal pensamiento
filosófico". [xi]  [xii]
Esta negación nada tiene que envidiarle a la tantas veces mentada poca
vinculación con lo judío [xiii],  Freud podía mostrar lo que quería mostrar,
aquello que no le parecía fuera en contra de los pensamientos por los que
estaba dispuesto a luchar, ante todo en su nueva ciencia el Psicoanálisis
poco le importaba renegar de sus convicciones, su formación
filosófico-ideológica, su procedencia judía.
¿Qué consecuencias tienen estos ocultamientos, muchas veces muy bienvenidos
por otros analistas- sobre nuestra forma de escuchar sus propuestas
teóricas, ya fuera para someternos y no poder seguir mas allá de ellas o
para criticarlas sin saber, ni buscar de donde provenían, a qué necesidades
del momento estaban respondiendo?
La gran pregunta tal vez sea ¿Se puede ser psicoanalista desde  un
consultorio, partiendo de una o varias bibliotecas, escuchando fantasías
inconscientes, fantasmas, formaciones, irrupciones del inconsciente,
imaginarios, simbólicos y suposiciones de real, sin estar a decir de Lacan
"sabiendo de la espira de nuestro tiempo" [xiv] y de la "espira del tiempo
de la fundación de los "conceptos?"
 Las mitologías del adolescente Freud, su Academia Española, sus "seres
enigmas", sus "principios" o Ichthyosaura (nombre dado a su primer amor
Gisela Fluss desde sus conocimientos de Paleontología) sus temores e
inhibiciones, casi podríamos decir pacaterías e ignorancias frente a las
mujeres, sus especulaciones filosóficas acalladas, el rigor científico tan
valorado de su aprendizaje con Brücke,  no podrían ser iluminadores de sus
teorías psicoanalíticas, para que hoy en lugar de ya sea darle la espalda  o
realizar miméticos retornos, leyéramos en un recordar y elaborar, sin dejar
de analizar nuestras repeticiones transferenciales?
¿Es sólo la clínica la que dice de un analista?  ¿No era el psicoanálisis un
método de investigación, una teoría, y recién por último un método
psicoterapéutico? A cuál Freud habríamos de estudiar: al que se lee
entresacando según conveniencias epocales, o al del dialéctico pensamiento
de mucho de su obra, reinvestigado desde hoy.
Según nuestro colega Johannes Reichmayr si hiciéramos una unión entre la
discusión sobre el Marxismo de 1909 en su recientemente aparecida en alemán
"Kuerzesten Chronik" donde surge muy claramente el conservadurismo político
de Jones y sus tendencias antisocialistas, que lo caracterizan (a Jones)
como blanqueador de la historia política del psicoanálisis y la  conferencia
en Budapest de 1918 en la que Freud propagó la necesidad de la utilización
de la terapia psicoanalítica a las masas, se podría pensar  que se había
apropiado de la onceava tesis sobre Feuerbach de Marx y había dado un paso
desde la Teoría explicativa del mundo a la práctica de modificación de la
sociedad. [xv]
En 1927 Freud firmaba un manifiesto de apoyo en la "Arbeiter-Zeitung a favor
del "Rote Wien" fundado por Viktor Adler, anterior habitante de su
apartamento en la Berggasse 19 y que hace al reconocimiento de Freud de los
aportes del austromarxismo al psicoanálisis. Sus especulaciones filosóficas
e ideológicas no terminaron hasta el día de su muerte, no olvidemos "Moisés
y la Religión monoteísta" trabajo terminado ya en Londres en su exilio y
último año de vida.  Pero tampoco olvidemos para poder analizar bien sus
efectos, su lucha por salvaguardar su Psicoanálisis a cualquier costa, aún
si los costos fueran traicionarse a sí mismo.
De Psicología de las Masas y Análisis del Yo ( de 1921) extractamos: " La
oposición entre psicología individual y psicología social o de las masas,
que a primera vista quizá nos parezca muy sustancial, pierde buena parte de
su nitidez si se la considera más a fondo.  Es verdad que la psicología
individual se ciñe al ser humano singular y estudia los caminos por los
cuales busca alcanzar la satisfacción de sus mociones pulsionales.  Pero
sólo rara vez, bajo determinadas condiciones de excepción, puede prescindir
de los vínculos de este individuo con otros.  En la vida anímica del
individuo, el otro cuenta, con total regularidad, como modelo, como objeto,
como auxiliar y como enemigo, y por eso desde el comienzo mismo la
psicología individual es simultáneamente psicología social en este sentido
más lato, pero enteramente legítimo".
"La relación del individuo con sus padres y hermanos, con su objeto de amor,
con su maestro y con su médico, vale decir, todos los vínculos que han sido
hasta ahora indagados preferentemente por el psicoanálisis, tienen derecho a
reclamar que se los considere fenómenos sociales.  Así, entran en oposición
con ciertos otros procesos, que hemos llamado narcisistas(...)Por lo tanto,
la oposición entre actos anímicos sociales y narcisistas -autistas, diría
quizá Bleuler (1912)- cae íntegramente dentro del campo de la psicología
individual y no habilita a divorciar esta última de una psicología social o
de las masas." [xvi]  (Pág. 67)
¿Y de ésta propuesta qué decimos cuando el psicoanálisis sólo se afirma en
la "clínica" individual-privada-paga?  Romanticismo, materialismo,
positivismo, hasta hace poco estructuralismo o institucionalización
empobrecedora de las teorías?
Y a riesgo de que me digan que el "no" en psicoanálisis no existe, "no"
pretendo que hoy nos afiliemos a postestructuralismos ni postmodernismos del
vale todo,  pero sí nos debemos a una lectura crítica del psicoanálisis.
Y entonces vayamos salteando tiempos, reformulaciones hacia algo más de lo
prometido: el psicoanálisis durante el nazismo y veamos otros efectos de
estos tiempos primeros:
Confrontados a la dura realidad del psicoanálisis durante el nazismo en los
países germano-parlantes, no puede evitarse la pregunta de qué de la
institucionalización del psicoanálisis "hace síntoma" en ésta lucha por
anteponer la "conservación de la institución psicoanalítica" a cualquier
consideración, tanto psicoanalítica en sí, como humanitaria o aún ideológica
o de lealtad si se quiere filial.
Algo fundamental al psicoanálisis se perdió durante esos años y creo que no
sólo en los países nacionalsocialistas sino en el psicoanálisis en general y
en el mundo entero.
¿Qué se perdió? difícil es decirlo cuando uno forma parte de esa historia,
pero la sensación es clara  cuando se leen las Actas de la Asociación
Psicológica, luego Psicoanalítica de los Miércoles de Viena;  hay
modalidades y estilos de aquellas discusiones entre hombres al decir de Ana
Freud  "peculiares, soñadores, sensitivos" (6) que no existen más. No pienso
que lo perdido pueda recuperarse, no pienso que aquello fuese lo mejor.  Sin
embargo algo falta.
No sólo falta luego o durante la 2da. Guerra Mundial, ya comienza a faltar a
partir de la 1era. Guerra,  tiempo en que el Psicoanálisis es admitido
oficialmente por su utilidad en las neurosis de guerra y donde Freud llega a
lamentar "que justo cuando el psicoanálisis comienza a ser admitido
públicamente, se nos termina la guerra" y tal vez aquí habría que hacer una
discriminación imposible, cuáles cambios son debidos a la
institucionalización,  cuáles a la guerra, cuáles a la primera, cuáles a la
segunda y al nazismo en particular, si es que se puede hablar de causas o
elementos causales en éstos hitos históricos del psicoanálisis o del
contexto social o del Zeitgeist.
Los psicoanalistas y no sé si no es esto también un problema de
institucionalización, necesitamos permanentemente citar (algunos a Freud,
otros a Lacan) para demostrar la credibilidad de lo que afirmamos y
evidentemente Freud en su dialéctica discursiva, siempre da elementos
argumentales.
En el "Porvenir de una ilusión" nos decía: "En realidad, el psicoanálisis es
un método de investigación, un instrumento (neutral dice Etcheverry)
("parteilos" en alemán - apartidario, imparcial) como lo es, por ejemplo, el
cálculo infinitesimal."(1927) (6, pág. 36 en español, pág. 360 en las G.W.)
Esta frase extraída del artículo mencionado, en realidad hace referencia a
la religión, y a la postura de Freud para aquellos tiempos, frente a la
misma.  Fue tomada sin embargo por los psicoanalistas alemanes por los años
de advenimiento del nazismo para excluir a psicoanalistas de filiación
comunista, en el caso de Reich con el beneplácito de Freud y con la
comunicación de  Anna Freud según la cuál: "Mi padre quiere decir: Si el
psicoanálisis ha de ser prohibido, que sea prohibido como psicoanálisis, no
como la mezcolanza de política y psicoanálisis que Reich profesa" (7)
Hoy en día no se admite que Reich realmente fuese tan loco como nos
enseñaron o si fue empecinamiento o  cuestión de preservación que se lo
tildara así.  Aún se discute pese a todos los documentos que ahora poseemos
acerca de su exclusión, si realmente fue excluido de la  Asociación
Psicoanalítica Alemana o renunció a su membresía. Pero no falta quien piensa
que "el loco del Orgón" realmente debió ser un psicótico desde siempre y ni
vale la pena saber más del asunto..
Freud era desde su adolescencia apartidario, esto no quiere decir apolítico,
baste rever sus trabajos sobre "Tótem y Tabú", "Psicoanálisis del yo y
psicología de las masas", "El malestar en la cultura", el propio "Porvenir
de una ilusión",  "Por qué la guerra",  "Moisés y el monoteísmo", sobre los
mitos (Diana, Edipo, la Medusa y tantos otros) para  descubrir que Freud
nunca eludió analizar y aun tomar posición frente a los más diversos temas.
¿Hasta donde lo que Freud proponía era una abstinencia y un no develamiento
de posturas, para mantener una neutralidad a la vista del gran público,
entre el cuál se encontrarían sus pacientes.   Postura que así leída fue muy
cómoda enfrentados a dictaduras.
Pero aún si así hubiese sido,  algo de esto se lee en sus "Consejos al
médico" de 1912. ¿Es posible una tal neutralidad?
La historia del psicoanálisis durante el nazismo es prueba fehaciente de
esta imposibilidad.
Debemos agregar aquí que una de las fuentes de información, "Las circulares
de Fenichel 1933-1945)" se publicaron recién en 1997 con alrededor de 2500
págs. por Johannes Reichmayr y Elke Mühlleitner en la editorial
Stroemfeld/Frankfurt (13) y aún no cuentan con traducción al español.  Estos
autores en su artículo para la revista de psicoanálisis alemana Psyche en
referencia a las circulares dicen:
"Los corresponsales de las circulares cuyo protagonista indiscutible fuera
Fenichel eran sus colegas del Instituto Psicoanalítico de Berlín y del así
denominado "Seminario de niños".  Desde 1932 una parte de ellos se
encontraba informalmente para la discusión de cuestiones
psicoanalítico-marxistas.  De allí provino el "círculo mas estrecho".  En
1933 emigraron todos.  Las circulares comenzaron a principios de 1934 (al
inicio los integrantes del "Círculo más estrecho" fueron:  Georg Geroe,
Samuel Goldschein (Golan), Edith Gyoemroel (Glueck), Nic Hoel (Waal), Edith
Jacobson, Barbara Lantos (Schneider), Kaethe Misch (Friedlaender), Annie
Reich y Wilhelm Reich (hasta fines de 1934)).  Algunos pertenecían a la
organización del llamado  "círculo mas amplio" a los que se les enviaban
algunas circulares o partes de ellas y eran introducidas a determinadas
metas del círculo mas estrecho (éstos fueron: Alice Balint, Therese Benedek,
Berta Bornstein, Erich Fromm, Angel Garma, Martín Grotjahn, Abram Kardiner,
Sandor Rado, Rene Spitz, Heinrich Winnik y otros....) Estas circulares
tenían en los dos primeros años de su existencia un carácter claramente
político (...) En el XIV Congreso de Marienbad en el verano de 1936, en
vistas a la parálisis producida por los acontecimientos coyunturales, se
acordaron dos metas fundamentales al círculo que habrían de estructurar las
circulares (...):
A)  Información sobre acontecimientos del movimiento psicoanalítico
B) información lo mas acabada posible  acerca de la literatura
psicoanalítico-social (Circular LXXII, punto 1)
Entre 1934 y 1937 hay 24 informes que tenían como tema el psicoanálisis bajo
el nacionalsocialismo en Alemania.
En 1938 Fenichel contaba en su conferencia de despedida del 29 de abril en
el Congreso de Praga: "Hace algunos años un amigo Químico de profesión, pero
muy interesado en el Psicoanálisis como ciencia de la naturaleza me
preguntaba:  "¿Qué interrogantes son hoy en día, para el Psicoanálisis de
mayor interés para la investigación?."  Yo contesté: "La cuestión de si en
Viena vendrán a gobernar los nazis"  Y ya vinieron. El destino del
psicoanálisis ya no depende entonces de si a nosotros Psicoanalistas
científicos de la naturaleza, nos sea posible afrontar "desviaciones
místicas" dentro de nuestra ciencia (...)
El porvenir del Psicoanálisis
dependerá totalmente del destino del mundo(...)" (Circular IIL, Punto 19)
(13)
De la exposición "Aquí la vida sigue de un modo peculiar..." queremos citar
los siguientes datos: (de Karen Brecht, Volker Friedrich, Ludger M.
Herrmanns, Isidor M. Kaminer, Dierk H. Juehlich) (7),  (2, 3, 6, 8, 10, 12,
13, 14 y 15):
En 1933 la Asociación Psicoanalítica Alemana tenía una directiva integrada
en su gran mayoría por psicoanalistas judíos.  Felix Boehm, no judío,
resuelve consultar con el Colegio Médico - ante una requisitoria de éste a
cambiar las comisiones directivas de todas las asociaciones médicas - de si
esto sería necesario también para la Asociación Psicoanalítica ya que no era
exclusivamente médica,  ante lo cuál se le dice que sí. Boehm le pregunta
entonces a Freud si en aras de la no disolución de la Asociación
Psicoanalítica Alemana por parte de los nazis, se debería votar una nueva
directiva y Freud, según testimonio del propio Felix Boehm, le habría
contestado "la van a disolver de todos modos". Boehm insistió y Freud
finalmente dijo que hicieran aquello que para ellos fuese mejor. Luego de
múltiples asambleas donde no se logran los suficientes votos para modificar
la directiva, se llama al entonces presidente de la IPA, Ernest Jones, quien
frente a ellos  se muestra elusivo, al irse recomienda telegráficamente la
disolución de la Directiva como un imperativo, finalmente la votación
resuelve por una directiva no integrada por psicoanalistas judíos.
Boehm continúa entretanto con las conversaciones con diferentes dirigentes
nazis, para "salvar al psicoanálisis".
Un memorándum del psicoanalista Karl Müller-Braunschweig del cuál habremos
de citar sólo algunas frases, dice:
"(...)El psicoanálisis se esfuerza por hacer de debiluchos ineptos, seres
humanos eficaces, (...) a los fantasiosos alejados de la vida real los
transforma en seres humanos que desean tener la realidad ante sus ojos, a
los seres entregados a sus pulsiones, los convierte en seres capaces de
controlarlas, hace de hombres incapaces de amar y egoístas, seres plenos  de
amor y de aptitud para brindarse en sacrificio, a los seres desinteresados
en la vida de todos, los convierte en siervos del Universo. Por todo ello
realiza una formidable tarea educativa y sirve a los actuales lineamientos
de una concepción de vida heroica realista y constructiva." (9)
Pero el régimen nazi no se conformará con ésta declaración de principios,
poco después dirá que no puede realizarse docencia sin un permiso especial,
que tampoco podrían trabajar judíos extranjeros en la Policlínica (para ese
entonces la Policlínica psicoanalítica de Berlín, cuyo director Eitingon
también judío se preparaba para emigrar, recibía aun muchos candidatos
extranjeros en formación), por lo cuál Boehm "se ve obligado" a hacer
renunciar a algunos de los psicoanalistas que allí atendían y solicitar el
permiso de enseñanza correspondiente.
El paso siguiente, dado que la psicoanalista Edith Jacobson fue apresada por
atender y auxiliar a un paciente del grupo de resistencia "Miles",  fue
convocar a una asamblea  donde  se  discutieron  ante  todo  tres  puntos:
1)  Disolver  la  Asociación
2) Desafiliarse de la IPA
3) Pedir la renuncia a los miembros judíos de la Asociación.
En primera instancia se consideró que lo mejor era disolver la asociación,
por tanto el segundo punto se hacía innecesario, sin llegar a la resolución
concreta.  En cuanto al punto 3 la discusión versó en torno a si era
conveniente para la institución que los miembros judíos renunciaran, porque
podrían ser identificados con el caso de Edith Jacobsohn.  La situación se
mantuvo en estos términos, salvo la exclusión de Reich, durante casi dos
años.
Finalmente es la intermediación de Jones la que hace que los judíos
resuelvan renunciar y emigren. 
La no disolución de la Asociación es una
consecuencia coherente con este paso, así como la desafiliación de la I.P.A.
para no ser identificados con otras organizaciones que aun tenían miembros
judíos o comunistas.
Pero los esfuerzos por lograr una autorización para la enseñanza no habían
fructificado aún, cuando Boehm retorna en 1936 a reiterar la solicitud, se
le confía un plan que consiste en formar un Instituto de Psicoterapia en el
que estarían todas las líneas terapéuticas unidas en un proyecto de Salud
Mental Alemana.  Nuevamente Boehm consulta con Ana Freud, según Boehm esta
expresa el consentimiento de Freud a este respecto.  Finalmente el 26.6.36
se crea el Instituto de Investigación en Psicología y Psicoterapia Alemán,
bajo la dirección de Mathias H. Goering, primo del Jefe de Aviación, Jefe
del Reichstag y eventual sucesor de Hitler Mariscal: Herrman Goering, los
"Psicoanalistas" quedan en el llamado "grupo de trabajo A" y la dirección
internacional del instituto es asumida por Karl Gustav Jung.
El desarrollo de esta Institución es tal, que en 1938 podemos dar cuenta del
siguiente intercambio:
Al Ministro de Estado, Berlín:
" La Asociación General  Médica de Psicoterapia' le agradece su gran interés
en nuestro Instituto  Alemán de Investigación Psicológica y Psicoterapéutica
y le asegura nuestro total compromiso en el sentido del nacional socialismo.
Nos alegramos de encontrar tanta comprensión en tan altas esferas.  La base
de ello la da nuestro estado nacional socialista y nuestro Führer.  A él
debemos que la Ciencia, así como nuestro trabajo pueda desarrollarse sin
interferencias.  Hoy de mañana el siguiente telegrama ha sido enviado:"
"En nombre del "Instituto..." le doy a Ud., mi Führer juramento de fidelidad
inquebrantable.  Al mismo tiempo le anuncio que a través  del
Reichsärzteführer (líder medico del Reich) fue instaurado un "Instituto
de...", cuyo deber  es el trabajo por la Salud del alma y cuerpo de nuestro
Pueblo en el espíritu del Nacionalsocialismo."
El Führer contestó:
"Agradezco al "Instituto..." por su juramento de fidelidad y el anuncio de
su fundación.  Les deseo el mayor de los éxitos en su trabajo."  (firmado)
Adolf Hitler (7)
Finalmente el denominado "Instituto Goering de Psicoterapia" fue galardonado
con la asignación de una S, significando ésta altísima distinción apenas
inferior en una S, a los comandos de seguridad (S.S.) que el estado lo
consideraba de importancia fundamental como asunto de guerra (Kriegswichtig)
Las concesiones para obtener tan alta distinción, no fueron solamente
declaratorias de principios acordes al nazismo como por ej. la recomendación
a todos los miembros del Instituto por parte de Mathias Göring (denominado
Papi por los miembros de la Institución, por su carácter "gentil y
 bonachón") de la lectura de "Mein Kampf" según Papi "un libro que debe
considerarse científico... a pesar de sólo faltarle la terminología que no
es garante de cientificidad (...) quien lea el libro y se ocupe de su
esencia, notará lo que le es propio, aquello que a la mayoría de nosotros
nos falta;  Jung lo denomina intuición; es mas importante que la ciencia.
Por eso exijo de todos Uds., que hasta el próximo congreso (...) se ocupen
fundamentalmente con el libro y los dichos de Adolf Hitler, para que nuestro
encuentro se desarrolle con esa bendición.  A nuestros amigos extranjeros
les ruego, contar de vuestra experiencia aquí en Alemania e informar en
vuestras patrias. Cuenten Uds. que un hombre de la S.A.(Fuerzas Armadas)
vestido de civil dirigió el Congreso,  y que un hombre de la S.A. uniformado
ha conseguido que nosotros médicos nacionalsocialistas, académicos
nacionalsocialistas,  apostemos totalmente a nuestra Ideología por amor a
nuestro pueblo." (del 2do. Congreso de la DAÄGP de Düsseldorf 1938)  (7)
En Austria, entretanto, con la "anexión" a Alemania, los psicoanalistas - en
su absoluta mayoría judíos- y con la experiencia alemana a la vista,
emigraron y fueron acompañados en la emigración por la mayoría de los
analistas no judíos.  Anna Freud le diría a uno de los analistas no judíos:
"Me alegro de que Ud. no hiciera el triste papel de Boehm".(7) Quienes no
emigraron a tiempo, entre otros tres de las cuatro hermanas de Freud
murieron en campos de concentración. Los psicoanalistas que se quedaron
siguieron instrucciones del Instituto Goering.
¿Qué consecuencias (ineludibles) tuvo sobre la teoría y práctica
psicoanalítica esta situación?
Sabemos que las obras de Freud fueron quemadas públicamente, pero Mathias
Göring puso bajo llave una colección de las mismas; con alguna censura,
podían leerse sólo de acuerdo a su autorización escrita y firmada.
La denominación psicoanálisis, por si algo faltaba eliminar de la tan
preciada institución a preservar, fue eliminada. Los conceptos Junguianos,
incluidos.  Los "freudianos" salieron del paso trabajando sólo desde la
clínica, con lo cuál a poco se tendió a acentuar los factores
causal-genéticos. La palabra psicoanálisis debió ser sustituida por
"Psicología Profunda".
Jung declaraba que era la hora del saldar cuentas por parte de una Salud
Mental Aria (arische Seelenheilkunde) con el decadente psicoanálisis judío
y decía:
"El inconsciente ario(...) contiene gérmenes creativos de un futuro aún muy
prometedor (...) la raza judía tiene según mi experiencia un Inconsciente,
que poco se puede comparar con el ario (...) El inconsciente ario tiene un
mayor potencial que el judío (...)a mi modo de ver ha sido un error de la
psicología médica utilizar categorías judías, que ni siquiera son
atribuibles a todos los judíos (...)  A través de ello ha condenado el
preciado secreto del alma germana, su alma creadora e intuitiva al lodo de
un modo infantil y banal, mientras mi previsora voz fue durante decenios
sospechosa de antisemitismo.  Esta sospecha provino de Freud.  El no conocía
el alma germana (...) ¿Dónde estaba su fuerza (la del alma germana) y empuje
cuando aún no había nacionalsocialismo?  Estaba escondida en su profunda
base que es todo menos el estercolero de los deseos infantiles no realizados
y los resentimientos familiares irresueltos (...)"  Y llega a sugerir la
prohibición de "los puntos de vista claramente judíos de Adler y Freud con
sus características netamente destructivas." (9)
Por supuesto hubo resistencia, pero los propios psicoanalistas alemanes se
preguntan por qué fue tan poco común que la hubiera, aún desde fuera de
Alemania, por parte de los exiliados: Kamm en Alemania, un no judío, emigró
junto a sus colegas en el momento de la exclusión de estos de la Asociación
Psicoanalítica Alemana.  Rittmeister militó en la "orquesta roja" y murió en
un campo de concentración.  Edith Jacobson no fue defendida públicamente por
sus colegas en momentos en los que todavía no había campos de exterminio y
logró escapar con la ayuda personal de Fenichel y algunos otros.
Marie Langer, Richard Sterba y Friedmann huyeron con vida, menciono a estos
tres psicoanalistas por su conocida labor en la resistencia al nazismo. De
los 105 psicoanalistas que emigraron, además de ellos, 10 murieron en campos
de concentración o ghetos y 4 desaparecieron del total de los 150
psicoanalistas austríacos. (15)
En Alemania, el plan de estudios del instituto consistía entre otros cursos
en:
Conferencias sobre psicología de los pueblos, religiones y educación.
Doctrinas acerca de la herencia y la raza.
Las investigaciones emprendidas fueron entre otras  de cómo "fortalecer el
credo en el más elevado sentido de la vida y la relación con el mundo
superior de los valores, y hacer tomar conciencia al enfermo de su
integración en el destino del gran pueblo alemán"(7). Cuando la Psicología
Profunda fue integrada al Seguro Social  se investigó acerca de cuáles
pacientes tomar, concluyéndose que sólo aquellos que fueran valiosos social
y biológicamente y tuvieran pronósticos claros de "curabilidad".  Los
proyectos de investigación fueron cada vez más acordes a las necesidades del
sistema y de la guerra, por tanto trabajos sobre cómo fortalecer la
"Weltanschauung" del nazismo. 
Asegurando la eficacia de los obreros se
propuso  el tema "Psique y rendimiento".  También se trabajaron temas como
"Frigidez", "Neurosis de guerra" y "Homosexualidad".  Muchas de estas
investigaciones eran pantalla de proyectos de Eutanasia. Se daban
conferencias sobre higiene de la raza y esterilización.  Uno de los miembros
del Instituto más comprometidos en estos últimos temas Herbert Linden,
realizaba terapias activas y era organizador de la Eutanasia en aras de
aliviar al instituto de pacientes no aptos para el tratamiento.  Se suicidó
en 1945.  (7)
Firmado por algunos "psicoanalistas" como Kemper, que fuera a Brasil en 1944
colaborando en la formación de una de las asociaciones psicoanalíticas
brasileñas, aparece un informe acerca de "Lineamientos en el tratamiento de
neurosis de guerra" en el cuál luego de disquisiciones en torno al concepto
de "Huída hacia la enfermedad" se recomienda que, en caso de reiteración de
la enfermedad luego del tratamiento, se realice un pos-tratamiento a través
de rigurosa terapia de trabajo  o alejamiento de las tropas de los enfermos
que perturben a la misma y tengan efectos nocivos, llevándolos a campos
especiales a tales efectos.
(7)
F. Boehm se dedicaba ante todo al tratamiento de la homosexualidad, al
principio era contrario a las prácticas agresivo-destructivas como
esterilización, tratamientos hormonales, operaciones, cárcel y campos de
concentración o pena de muerte para los pacientes.  Finalmente como
"Encargado como Director del Instituto del Reich para psicoterapia" tuvo que
aceptar en diciembre de 1944 estos métodos y los soldados homosexuales
fueron equiparados con judíos, gitanos y comunistas, lo mismo ocurría si
padecían de una psicosis, alcoholismo, somnolencia pronunciada, o eran
menores de 21 años (!)  (7)
Félix Boehm  así  como  Karl Müller-Braunschweig y la mayoría de los médicos
formados durante este período fueron nuevamente admitidos en la Asociación
Internacional de Psicoanálisis entre 1947 y 1953, luego de largas
discusiones acerca de cuál era el instituto realmente psicoanalítico, en dos
grupos diferentes previa "disolución" de la anterior DPG. uno de ellos bajo
presidencia de Müller-Braunschweig.
A la vista de una problemática analizada recién en los últimos 20 años
aproximadamente, por parte de unos pocos psicoanalistas sobre todo
austríacos, alemanes, franceses y algún norteamericano, por lo que sé no se
han realizado trabajos latinoamericanos de importancia al respecto, me
pregunto qué hace tan difícil aunque más no sea la traducción a lengua
hispana de los trabajos publicados en otros lares.      A veces  leyendo
artículos que toman posiciones muy claramente contrarias a la imposibilidad
de abordar el tema por parte de los propios implicados: los alemanes,
concuerdo totalmente con sus radicales afirmaciones que en síntesis
significan que: en tanto los psicoanalistas no puedan analizar el devenir
del movimiento psicoanalítico a modo autocrítico, el psicoanálisis parece
fallar por su propia base y todo lo que a partir de esa falla se pueda hacer
en psicoanálisis está condenado a la repetición.
En un simposio denominado "Psicoanálisis y Poder" realizado en la New School
for Social Research en Diciembre de 1994 (1) se llega a cuestionar esta
afirmación, considerando la actitud de los psicoanalistas de condenar el
pasado de todo el pueblo alemán en el sentido que esto devendría en una
posición de acusadores que poco tiene que ver con el ser psicoanalistas,
mientras otros critican ésta última postura que deviene nada menos que de
una de las candidatas a la D.P.V responsables de la primera publicación de
documentos del Instituto Göring, calificando a esta psicoanalista de
conservadora y neonacionalista. Se dice en una de las ponencias, citando a
Hanna Arendt, que "si todos son culpables, ninguno es culpable" y que el
psicoanálisis habría ayudado a descriminalizar la imagen del pasado nazi.
Citando a un periodista se afirma: (En los 60's) "Los perpetradores
devinieron pacientes, las víctimas terapeutas. Hablando metafóricamente los
judíos pusieron un diván gigante y los alemanes ocuparon sus lugares en él."
(1)
Se discute también la propuesta de los Mitscherlich del famoso libro "La
dificultad de hacer el duelo"  en el sentido que no bastaría con el duelo,
visto por otra parte como un imposible, que no se trata de memoria y olvido.
Tampoco se trataría de la recuperación del pasado, dado que con recordar no
basta, la postura crítico cultural puede llegar a tener una dirección de
devaluación militante a la práctica psicoanalítica clínica.  Y los fenómenos
sociales integrados como estudio sociológico al psicoanálisis pueden tener
un efecto sobre el desarrollo del método y teorías psicoanalíticos
(negativo) el hecho que los fundadores de la Asociación psicoanalítica
Alemana hayan sido miembros del Instituto Göring y uno de ellos incluso
fuera miembro del partido Nazi, es visto como no disminuyendo su
contribución.  Esto sería parte de la historia de la Asociación
psicoanalítica Alemana,  entretanto historia reconocida si bien no
comunicada genéricamente.  Y  todos deberían preguntarse qué hubieran hecho
en iguales circunstancias.
Por otra parte entienden el silencio de 40 años al respecto del siguiente
modo  "la actitud inconsciente de ser miembro de la IPA tenía un efecto
psicológico muy fuerte,  la Asociación Alemana, se sentía exonerada, desde
una ilusión, de que junto a la "formación" como psicoanalista se obtenía
además de la experiencia, una certificación de su identidad de Alemán bueno"
...  "En tanto que cuando la Asociación creció, el frágil compromiso de
refundación se hizo problemático.  La generación mas joven,  acostumbrada a
cuestionar fuertemente a sus padres acerca de lo ocurrido bajo el nazismo,
no se atrevía a realizar preguntas abiertas en la Asociación, pues estaban
aun en formación y temían tener complicaciones."  ..  "Luego de 1985 se
llegó a sentir que para los psicoanalistas de otros países lo apropiado
sería que el psicoanálisis alemán no debería existir y que un psicoanalista
alemán sólo era una imposición." (1)  En esta postura algunos creen
reconocer la inversión de la persecución a los judíos.
Y entonces las contradicciones comienzan a acumularse: Si los psicoanalistas
nos traicionamos a nosotros mismos no analizando el lado oscuro de nuestra
historia,  esta historia a analizar,  es una historia no subjetiva si bien
hay sujetos implicados en ella, ¿habrá que cuestionar si se puede realizar
un abordaje psicoanalítico de la misma?
Pero estar en el lado claro de la cuestión, ni pardo, ni negro, por otra
parte ¿implicaría una postura ideológica?  Tener una postura ideológica
¿debería considerarse dentro o fuera del ser psicoanalista? Tengo la
impresión de que estas preguntas, en el Río de la Plata, nos las hicimos por
los 70 y nos dividimos en función de ellas.  Sé de algún modo lo que fue de
esas posturas en Uruguay,  clandestinas en algunos durante la dictadura,
retomadas después de la misma, muchos concluyeron que eran pecados
adolescentes y hoy con alivio tanto quienes declararon esto, como los demás
se descansan en la "caída de las ideologías"  para dejar el tema de lado,
cómodamente.
Pero no es precisamente este descansarse en la "caída de las ideologías" una
de las razones del retorno de lo reprimido, la vuelta del neonazismo aún en
el psicoanálisis, a posturas neonacionalistas entre los psicoanalistas
alemanes, en este caso,  hasta por parte de alguno de los 68chistas que
publicaron aquel revulsivo "Aquí la vida sigue de un modo peculiar..." 
(7)
¿En  beneficio de qué redundaría ahora  poner sobre la mesa estas
cuestiones?  Porque no me cabe la menor duda de que hablar del psicoanálisis
durante el nazismo, nos pone ante otros temas del psicoanálisis mismo y
otros más nuestros, más cercanos...
En Uruguay estaba prohibida la mención del psicoanálisis en secundaria,  la
Licenciatura de Psicología fue clausurada y algunos años después se abrió
una Escuela de Psicología, dirigida por un Psiquiatra opuesto francamente al
psicoanálisis, que había sido expulsado de nuestra Licenciatura por los
estudiantes, ya por los 50 introdujo a Jung, Szondi (también comprometido
con el Instituto Goering) Schulz (uno de los creadores de la terapia mas
admitida por el nazismo el "Entrenamiento autógeno"),  las tipologías que
fueran sustento psicológico de las teorías raciales, etc.  En la Escuela de
Psicología de la Dictadura en el curso donde se ubicaba el psicoanálisis
como una corriente más, se hablaba fundamentalmente de las teorías
jungianas."
Nunca fue intervenida la Asociación Psicoanalítica del Uruguay, aunque
alguno de sus miembros sufrió persecución por motivos ideológicos, al
contrario se crearon nuevas Sociedades Psicoanalíticas, la Escuela Freudiana
de Montevideo,  la Asociación de Psicoterapia Psicoanalítica.  La Asociación
de Psicólogos Universitarios fue allanada en la casa de su Presidente y sus
Asambleas prohibidas, sus secretarios y tesoreros presos, su presidente
interrogada en Inteligencia y Enlace, la mayor parte de los miembros de su
Directiva fueron perseguidos, algunos debieron ir al exilio.  Pero seguimos
trabajando. ¿Qué cambios se operaron en tantos años de clandestinidad del
pensamiento, en nosotros?
Nos dedicábamos ante todo a lo "científico".
También podría decir en defensa de un pequeño grupo de psicoanalistas
independientes, que no fuimos admitidos en la APU (Asociación Psicoanalítica
Uruguaya) en algunos casos porque no teníamos claro el "porcentaje de
dedicación al psicoanálisis versus nuestra militancia política" e hicimos
esfuerzos por conservar nuestra dignidad.  Varios de nosotros fuimos
militantes clandestinos. Tuvimos suerte, al haber sido expulsados de la
Universidad y de cualquier cargo público, ni ser la meta de nuestras
dictaduras directamente el psicoanálisis, ni el exterminio racial, tuvimos
que renunciar aparentemente a muy poco.
Pero cuando pienso en cuánto hemos cientificizado al psicoanálisis, cuánto
de esa regla del psicoanálisis "puro" (1), no ideológico marca a tantos, me
pregunto cuánto somos efecto de la repetición.
Más allá de todo esto, el psicoanálisis, con las oscuras historias que de él
podamos enterarnos, más allá de las oscuras historias que en él podamos
vivir,  no nos deja apartarnos. A veces alguien teme que hablando de estos
temas perdamos adeptos.
Pero ¿es preciso tener adeptos? Los creyentes dañan
al psicoanálisis si lo transforman en una religión y es mi convicción que
cuando se trata de la historia del psicoanálisis generalmente ganamos en
pensamiento crítico y producción.
¿Por qué los psicoanalistas durante tantos años no pudimos mencionar que
Freud era judío y cuánto de lo judío lo marcó y por ende es esencial al
psicoanálisis mismo? Será que en la Verleugnung de este hecho tan importante
hay contenido algo de lo que no pudimos abordar de esta historia.
No sé si serán las historias negras o pardas las que a veces nos hacen
cambiar de Escuela, renegar de este o este otro maestro, o a veces incluso
nos permiten ser independientes,  pero la crítica dura,  real,  nos cuesta
tanto,  como los años que demoramos en hablar de esto que aquí relato.
Tal vez otra de las afirmaciones reiterativas del pasado que quiero
mencionar hoy es que no hay ser humano sin ideología, ideología de
convicción o ideología impuesta,  a  la vista está en éste destino de la
Asociación Psicoanalítica Alemana por la que se suponía valía la pena
aceptar todo para que se conservara.  ¿Y qué se conservó? Durante el
nazismo: nada, o tan poco que tal vez Reich o Fenichel tuvieran razón que
mejor hubiera sido disolver la Asociación.  Porque quizá los años de
silencio fuera y dentro del ámbito germano-parlante hicieron a cegueras y
búsquedas de análisis puros, con todo lo sintomático que esta palabra
vinculada al nazismo conlleva.
Sé y no quiero omitirlo que nuestra atención flotante en la sesión de un
paciente de análisis no admite ideologías, ¿no admite? ¿o la atención flota
en muchas circunstancias por donde nuestra ideología consciente o aquella
que portamos inconscientes nos la dirige?  Cuántas veces nos dijimos, lo
importante es no mostrar esa ideología a nuestros pacientes, dejar que ellos
se encuentren consigo mismos, en tanto nosotros sepamos, seamos conscientes
de nuestra ideología,  ya sea para no actuarla o para no dejarnos llevar de
las narices. 
¿Pero basta con eso?
La medicalización del psicoanálisis,  la hipertrofia de ciertos "encuadres",
el estructuralismo -hoy revisado- subyacente a la búsqueda por muchos
analistas de una "escucha a la estructura",  la interpretación psicologista
(aquella de los conejos de la galera), la insistencia en la "demanda real"
de análisis antes que del sufrimiento del ser humano que padece ¿no son
efectos de una ideología que nos está marcando de pronto como efecto tardío
y sutil de las historias no analizadas?  ¿Y cuánto tiene esto que ver en el
descrédito actual al psicoanálisis, en esta crisis que estamos viviendo
mundialmente?
No puedo cerrar esta conferencia sin decir que soy hija de padre judío y
madre alemana no judía, que vinieron al Uruguay perseguidos ambos por el
nazismo, mi padre por judío, mi madre por vergüenza de la raza por unirse a
un judío y que esa historia, que es otra y no es otra, marcan tanto mi
interés como mi dificultad.
Me marcan para condenar,  para luchar ,  pero de cuando en cuando me
pregunto hasta donde me marcan  muy en el fondo para escarbar y revolver en
el "lodo", a ver si alguna vez entiendo algo más de ese pedacito mío de la
historia universal que "nunca cesa de no inscribirse" y disculpen el
lacanismo.

 

Bibliografía

-American Imago 1995 N· 52.3. Revista sobre el simposio "Psychoanalysis and
Power" del 10-11 de diciembre de 1994 en The New School for Social Research
organizada con el Goethe House of New York.

-Cocks, G.C. "Psychotherapy in the third Reich - The Göring Institute"
New York Oxford.  Oxford University Press 1985

-Dahmer, H."Kapitulation von der "Weltanschauung". Zu einem Aufsatz von Carl
Müller-Braunschweig aus dem Herbst 1933, Psyche 37.(1983

-Fallend, K., B. Handlbauer und W. Kienreich (edts) "Der Einmarsch in die
Psyche, in- Psychoanalyse, Psychologie und Psychiatrie im Nationalsozialismus und die Folgen, Wien (1989)

-Fallend, Karl - "Sonderlinge, Träumer, Sensitive" Publicación del Instituto Ludwig Bolzman de Historia y Sociedad  Wien 1995.

-Freud, Sigmund- "El porvenir de una ilusión" (1927) Obras Completas De.Amorrortu T. XXI Bs.As. 1976 o "Die Zukunft einer Illusion" G.W. Bd. XIV Fischer Verlag Frankfurt am Main 1976

-"Hier geht das Leben auf eine sehr merkwürdige Weise weiter...- Zur Geschichte der Psychoanalyse in Deutschland." Verlag Michael Kellner (Exposición del 34 Congreso de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPV) Hamburgo 28.7 al 2.8 de 1985)

-Knoell, Dieter Rudolf "Wie man Vergangenheit "bewältigen" kann" Revista Psyche 47 Agosto de 2993 Klett- Cotta Stuttgart Lohmann, Hans-Martin editor - "Psychoanalyse und Nationalsozialismus"  Ed. Psychologie Fischer Taschenbuch Verlag Frankfurt am Main 1994, primera de. 1984 (misma editorial) Mitscherlich-Nielsen, Margarethe "Was können wir aus der Vergangenheit lernen?"  en Revista Psyche 47 Agosto de 1993 Klett-Cotta Stuttgart Mühlleitner , Elke "Biographisches Lexikon der Psychoanalyse. Die Mitglieder der Psychologischen Mittwoch-Gesellschaft und der Wiener Psychoanalytischen Vereinigung 1902-1938. Edition Diskord Tübingen 1992 Reichmayr, Johannes - "Spurensuche in der Geschichte der Psychoanalyse - Fischer Taschenbuch Verlag Frankfurt am Main 1994, primera edición 1990 de Stroemfeld/Nexus Basel- Frankfurt am M. Reichmayr, Johannes (Wien-Klagenfurt) Mühlleitner, Elke (New York)  "Ueber die Rundbriefe Fenichels" (título a confirmar) borrador del artículo de pronta aparición sobre el libro de las circulares de Fenichel en la Revista Psyche 1996. Reichmayr, Johannes y Mühlleitner, Elke - "The exodus of Psychoanalysis from Viena" en Stadler Friedrich y Weibel Peter editores "The cultural exodus from Austria" "Die Vertreibung der Vernunft"  Springer Vlg. Wien-New York 1995 Richter, Horst-Eberhard  "Selbstkritik und Versöhnungsfähigkeit" Revista Psyche N· 4  April 1993 Klett-Cotta Stuttgart.

 

Para la Reunión del Foro Ética y Psicología en Consultorios Alto Palermo, dirigida por Jorge Garaventa;5 de diciembre de 2003.

 

 



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