El Síndrome de Asperger,
la hermana desconocida del autismo
Es una de las ramas más desconocidas del autismo y
sin embargo afecta a 7 niños de cada 1.000. Se llama Síndrome de Asperger. Si algo define a estas personas es que son incapaces de
percibir los sentimientos ajenos y de mantener relaciones sociales con
normalidad. Viven aislados, pero comparten
una forma de inteligencia que les conduce a profesiones como la Física y las
Telecomunicaciones.
Son como un silencio
en el mundo de la comunicación humana. Hablan perfectamente pero no conocen más
significado de una palabra que el meramente literal. No miran a los ojos, no
expresan gestos. Son inflexibles en su comportamiento e ideas. Lo que más
define al Síndrome de Asperger es la falta de empatía, nacer sin la
capacidad de adivinar y compartir los sentimientos de otras personas.
Sandra Freire,
pedagoga del Centro Deletrea, especializado en este síndrome, nos explica que
las personas con Asperger no reconocen la comunicación no verbal. No entienden las
emociones que encierran los gestos, las expresiones.
Hemos dado un paseo
con Miguel, un chico que creció siendo consciente de ser diferente a los demás.
Durante la conversación intentamos que nos explique cómo reconoce si una
persona tiene por ejemplo un síntoma de tristeza. Nos aclara que él es como un
ordenador, que necesita que se lo expliquen todo de una determinada manera. Si
alguien le cuenta qué le ha sucedido y él lo entiende, entonces incluso puede
intentar animarle, dice.
Sandra Freire aclara
que las personas con este síndrome sí quieren relacionarse con los demás pero
que no pueden porque no tienen herramientas.
Miguel nos cuenta
que él pasó su infancia solo imaginando escenas y representándolas, moviendo su
cuerpo y reproduciendo conversaciones que había presenciado.
Es exáctamente lo
que sigue haciendo ahora cuando está en su habitación. Le pedimos que nos
ofrezca un ejemplo y sin dudarlo dos veces comienza a andar y con movimientos
reproduce la escena de una película de dinosaurios.
Hace tan sólo 10 años que en España se conoce este síndrome que se engloba
dentro del autismo. Muchas personas viven tachadas de raras, por estar sin
diagnosticar. 3 de cada 4 casos son hombres. Se sienten cómodos en
carreras de Telecomunicación, Física, Astronomía, y en la
informática han encontrado una fiel compañera de vida, la íntima amistad.